lunes, 31 de octubre de 2022

EXPERIENCIA PARANORMAL III

En una ocasión me destinaron a Baeza para trabajar. Un lugar que me maravilló por los compañeros y por el entorno privilegiado en el que me encontraba.

Todas las tardes salía a andar haciendo el mismo recorrido. No obstante, una tarde, por alguna razón, decidí hacer el recorrido en el sentido inverso al habitual. Cuando estaba caminando, vi un perro suelto con un collar, aunque no había nadie cerca, y lo seguí. Tras preguntar, una pareja me dijo que el perro pertenecía a un matrimonio que vivía en una de las casas de la plazuela. Al indicarme qué casa era, llamé al timbre y esperé. Salió una mujer que, al ver al perro, puso cara de sorpresa y lo cogió sin saber cómo había podido escaparse. La mujer y yo estuvimos hablando de animales hasta que, de repente, la conversación cambió y la mujer nombró a su hija, la cual había fallecido. Al hacerlo, le cambió completamente la voz, dando la sensación de que otra persona hablaba a través de ella. Por lo que me contó, su hija no se había marchado y seguía en su dormitorio. Me dijo que la gente acudía a esa habitación para pedirle favores a su difunta hija y que, al parecer, ella se los concedía, pues en varias ocasiones había ayudado a algún enfermo a recuperarse, o había evitado ciertos accidentes. Mientras hablábamos, el ambiente se puso muy tenso y la mujer me dijo: “No es casualidad que nos hayamos encontrado. Y sé que tú tampoco lo piensas. Mi hija está aquí y me acababa de decir que estás cerca de conseguir algo que deseas”. Al ver mi cara de sorpresa, me dijo que debía ir al cementerio y buscar la tumba de su hija para encontrar las respuestas que necesitaba.

Al cabo de unos días, acudí al cementerio movido por la curiosidad. Paseé entre las tumbas y nichos intentando localizar la tumba de aquella chica, sin encontrarla hasta llegar al final del  cementerio. Tras preguntarme dónde estaba la sepultura, escuché un fuerte sonido metálico a mis espaldas, como si alguien hubiese golpeado una chapa. Sorprendido, me giré para toparme con un grupo de nichos entre el que destacaba el de la muchacha, fácilmente reconocible por la cantidad de objetos que la gente dejaba allí como agradecimiento por la ayuda que la chica les había ofrecido. Aquel sonido metálico lo había producido la escalera que se usa para alcanzar los nichos más altos, pero allí no había nadie más. Lo más sorprendente, es que la escalera estaba  colocada justamente en el nicho de la joven.

Atraído, subí los peldaños hasta que mi cara quedó a la altura de aquel nicho. De pronto, me empezó a doler la cabeza y el ambiente se tornó raro, por lo que me bajé de la escalera y, sintiéndome observado, me marché del cementerio.

Mientras cenaba, pude notar el piso estaba bastante enrarecido y, aunque era habitual que la madera de los muebles crujiese por el cambio de temperatura, aquella noche lo hizo con mayor frecuencia y mayor brusquedad. Además, pude notar un susurro junto a mí cuando estaba metido en la cama y una mano que me tocaba. Tuve que encender la luz para conseguir tranquilizarme y conciliar el sueño.

Tras aquella noche, no volví a sentir esa presencia, pero siempre reflexioné sobre las palabras que me dijo la mujer. Palabras que, con el tiempo, se cumplieron.





martes, 18 de octubre de 2022

FANTASMAS EN UN HOSPITAL DE SEVILLA

El diario sevillano “El Correo de Andalucía” recogió el 4 de enero de 2022 el testimonio de una enfermera de la unidad de Salud Mental de un hospital sevillano sobre algunos extraños fenómenos que allí ocurren.

https://elcorreoweb.es/extra/impresionante-testimonio-en-un-hospital-sevillano-he-visto-un-fantasma-AF7654727

Según el testimonio, siempre habían corrido rumores de extraños sucesos en el hospital. Algunas enfermeras afirman haber visto pasear a médicos que ya habían fallecido, siendo tal el impacto, que algunos sanitarios han llegado a solicitar el traslado a otros centros ante el impacto de dichas vivencias y el temor a revivirlas. A pesar de ellos, son muchos los que han tratado de guardar tales sucesos en secreto por temor a lo que pudiesen pensar los demás.

Según la enfermera que cuenta el suceso, se encontraba trabajando una calurosa noche de verano. Ya el ala del hospital es compleja, pues se desconoce el estado mental y anímico con el que los pacientes desarrollaran la noche. Pero no toda la tensión la producen los pacientes más complejos, pues se producen extraños sucesos. Aquella noche, según sus palabras, pudo escuchar un sonido al final del pasillo, pero allí no había nadie. No obstante, decidió acercarse a aquel lugar para toparse con una puerta abierta que debería estar cerrada. Además, la luz estaba encendida, lo que era una clara evidencia de que alguien había entrado allí. Entró en la estancia y pudo sentir que la habitación estaba helada. De pronto, pudo ver a una paciente desconocida acercándose a ella con una extraña mueca. Tras soltar un grito, la mujer salió de la habitación mientras esa paciente le susurraba “No te vayas”.

Al oír gritar a la enfermera, otra compañera se acercó y entró en la habitación pero, para su sorpresa, allí dentro no había nadie. Tras charlar con su compañera, esta le confesó que otra enfermera se había encontrado con la misma presencia en aquella misma habitación. Afortunadamente, no volvió a presenciar algo así, aunque este suceso hizo que estuviese tensa durante varios días y que la volvió más miedosa.

No obstante, también cuenta la experiencia de una compañera que notó que alguien la llamaba desde una habitación. Al acudir, vio a un paciente rodeado de una extraña aura luminosa. Tal fue la impresión, que llegó a solicitar la baja.

Son muchos más los sucesos que distintos trabajadores, pacientes y familiares han presenciado allí, pero que prefieren mantener el silencio por miedo a posibles repercusiones. Lo que está claro es que estas experiencias han cambiado su perspectiva sobre el mundo paranormal.