Mostrando entradas con la etiqueta Sanatorios y psiquiátricos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sanatorios y psiquiátricos. Mostrar todas las entradas

12 enero 2026

EL SANATORIO DE ABADES (TENERIFE)

En el municipio tinerfeño de Arico, entre Abades y la Punta de Abona, se construyó un sanatorio  en 1943 para tratar a los leprosos de la zona, pues en el archipiélago se produjo un importante brote de lepra, aunque por fortuna no llegó a considerarse pandemia.

El complejo, que contaba con hospital, crematorio, escuelas, edificios administrativos y una iglesia, nunca llegó a recibir ningún leproso pues un mal diseño hizo que la orientación del edificio produjese que el viento favoreciese los contagios en lugar de evitarlos. Además, cuando el sanatorio estuvo terminado, la enfermedad había mejorado y ya existía cura.

En los años 70 fue destinado como edificio militar para practicar tiro, aunque no duró muchos años con esta función, siendo abandonado.

Posteriormente, en el año 2002 el terreno fue vendido a un promotor italiano que quiso construir un complejo turístico, algo que nunca sucedió quedando los edificios a merced del tiempo. No obstante, puntualmente se ha usado para grabar alguna toma para películas o anuncios debido a su enigmático estado. Además, algunos aficionados al paintball utilizan este espacio para practicar este juego, pues ofrece bastantes espacios para imaginar que uno está dentro de un videojuego o en el campo de batalla.

Tras este abandono, muchos grupos satánicos han accedido a su  interior para realizar rituales oscuros, realizar ouijas e incluso realizar sacrificios animales, todo con el objetivo de invocar a fuerzas negativas y entes malignos.

Además, a pesar de no conocerse muertes en su interior, hay quien asegura haber sido testigo de extraños fenómenos como ver sombras en estancias vacías, captar orbes al tomar fotografías o poder registrar pequeñas psicofonías. Por un lado, hay quien considera que estos fenómenos se deberían a estos rituales satánicos, que habrían atado a este desolado lugar a entes de otros planos. Por otro lado, hay quien cree que estas presencias se trataría de militares que perdieron la vida allí de alguna forma traumática y cuyas muertes nunca fueron publicadas (desde una bala perdida durante una práctica de tiro, a un disparo premeditado). Incluso hay quien va más allá y cree que algún civil llegó a morir allí por meterse donde no debía y que este suceso se ocultó.

En cualquier caso, el sanatorio de Abades se ha convertido en un lugar que atrae a muchos curiosos debido al llamativo estado en el que se encuentra y al lugar en el que fue erigido.

17 diciembre 2025

EL PREVENTORIO DE LA SABINOSA

En Tarragona, ubicado entre las playas de la Rabasada y la Sabinosa, se encuentra este edificio cuya construcción comenzó en 1928 y que fue inaugurado en 1932.


Este lugar funcionó como preventorio antituberculoso para niños desde que abrió sus puertas, función que quedó paralizada durante la Guerra Civil, pues comenzó a ser usado como hospital de sangre pata atender a los heridos del bando republicano durante la Batalla del Ebro.

Una década después, en 1946, el preventorio antituberculoso volvió abrir sus puertas para seguir cumpliendo con su cometido original, hasta que en 1967, debido a que la tuberculosis se había erradicado, este complejo sanitario cerró de nuevo sus puertas.

Pero el edificio no tardó en ser usado de nuevo, pues acogió a personas que habían perdido sus hogares tanto con las inundaciones ocasionadas por los desbordamientos del río Turia como el río Francolí

Finalmente, en 1976, el preventorio de la Sabinosa cerró definitivamente sus puertas para siempre, quedando abandonado.


No obstante, a pesar de su abandono, el olvido no quiso desaparecer pues entre septiembre y octubre de 2012, distintos medios de comunicación publicaron testimonios de maltrato que se produjeron en este lugar. Algunos niños que estuvieron allí internos alegaron haber sufrido palizas, insultos o vejaciones (como obligarles a comerse su propio vómito y pincharles en las yemas de los dedos un unas tijeras) por parte de las cuidadoras. Incluso se llegó a denunciar algún caso de pederastia por parte de capellanes. Además, se descubrió que todas las cartas que los niños escribían a sus padres contando lo ocurrido, eran revisadas y censuradas, obligándoles a decir en todo momento que estaban bien y ocultando esa horrible verdad.

También sufrieron grandes maltratos los hijos de fallecidos del bando republicano que allí se alojaron durante la contienda. Según los testimonios, los cuidadores alegaban que debían ser maltratados como pago por los pecados de sus padres. Y estos castigos eran realmente duros y con saña.

Tras conocerse estos sucesos, algunas personas decidieron adentrarse en el abandonado sanatorio y realizar algunas psicofonías en las que pudieron captar gritos de niños, dando a entender que todo el horror allí vivido había quedado atrapado en aquellos muros. También comenzaron a hablar de extraños fenómenos en algunas salas (como el depósito de cadáveres o la capilla) en las que se pueden escuchar pasos, extraños golpes, ver sombras humanoides desplazarse, cambios de temperatura… E incluso algunos han podido captar en estas zonas pequeños orbes al realizar fotografías.

Aunque se han realizado varias propuestas para transformar y reutilizar el preventorio de la Sabinosa, ninguna ha salido adelante. Mientras tanto, el edificio sigue siendo presa del tiempo, mientras los extraños sucesos que ocurren en su interior continúan revelando los horribles sucesos que durante su apertura allí acontecieron.

08 marzo 2024

EL SANATORIO SIERRA ESPUÑA

En Murcia, en concreto en el municipio de Alhama de Murcia, se construyó en 1913 un hospital que fue inaugurado en 1935 como Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña.


El edificio, que inicialmente contaba con tres plantas y un sótano, poco a poco fue ampliado según iban apareciendo nuevas necesidades, agregando a su estructura: cocheras, depósito de cadáveres, velatorios o la casa del conserje.

Con el paso del tiempo, la epidemia de tuberculosis que existía en España se redujo, por lo que aparte de sanatorio, en este hospital también se atendían a los vecinos de pueblos cercanos para tratar otros tipos de enfermedades. Finalmente, a finales de 1962, el hospital comenzó a quedar obsoleto y casi en desuso, por lo que los últimos pacientes fueron trasladados al hospital de Albacete y el sanatorio cerró sus puertas para siempre.


Pero, tras el cierre de sus puertas, inquietantes historias comenzaron a circular de boca de algunos pacientes o de sus familiares, que fueron recogidas por diferentes medios como el medio “Salto al Día”. Al parecer, debido a la necesidad de desocupar camas debido a la gran cantidad de pacientes, aquellos enfermos que tenían más dificultades para curarse de su enfermedad eran enterrados vivos en el cementerio que había junto al complejo esperando a que muriesen, pudiéndose oír sus gritos de desesperación dentro de los ataúdes.

Otro inquietante testimonio es el de un guardia que, mientras trabajaba rondando de noche por los pasillos del sanatorio, escuchó una voz femenina que le llamaba y, al girarse, pudo notar cómo la temperatura descendía y logró ver una figura femenina que se desvanecía ante sus ojos.

Años después del cierre del hospital, el edificio se convirtió en un colegio para alumnos sin recursos, y posteriormente se usó como albergue juvenil hasta que, en 1995, cerró definitivamente sus puertas. De esta época, muchos cuentan que se sentían muy incómodos al estar junto a los restos hospitalarios y que, quizás llevados por la sugestión, o quizás no, la estancia allí no fue fácil.

Pero cuando el hospital cerró sus puertas, las extrañas historias no cesaron ya que, a pesar de no haber entre sus muros pacientes ni personal sanitario, parece ser que el edificio no quedó completamente vacío. Muchos curiosos atraídos por este edificio han podido ser testigos de cómo algunas puertas se cierran y abren solas, de escuchar extraños sonidos de procedencia desconocida o la sensación de sentirse observados, acompañado de cambios en la temperatura.

Tal ha sido la importancia que este edificio ha adquirido, que distintos programas dedicados al mundo paranormal han puesto el foco en estos extraños sucesos.

Actualmente, el recinto se encuentra vallado para evitar que los curiosos entren y puedan sufrir algún accidente, aunque esto no impide que quienes buscan investigar el lugar no se cuelen, deseosos de ser testigos de algún fenómeno paranormal como recogen muchos vídeos que se pueden ver en distintas redes sociales, convirtiendo al Sanatorio Sierra Espuña en un lugar realmente interesante y aterrador. 


07 febrero 2023

EL PSIQUIÁTRICO DE MIRAFLORES

En la capital hispalense se encontraba el hospital psiquiátrico de Miraflores.


El origen de este centro sanitario tiene lugar a finales del siglo XIX. En 1884, las malas condiciones del hospital de las Cinco Llagas obligaron a construir un psiquiátrico en el norte de Sevilla. Este edificio fue inaugurado el 24 de junio de 1890, ampliándose a lo largo de los años y finalizando su completa construcción en 1968.

Aunque inicialmente todo parecía indicar que los pacientes que allí ingresaban lo hacían para recibir el mejor cuidado y estar en buenas condiciones, lo cierto es que las prácticas a las que eran sometidas los internos eran brutales: se realizaban lobotomías, terapias de electrochoque o se les suministraban grandes dosis de insulina. Tal era la violencia con la que se trataba a los pacientes que el periódico ABC de Sevilla recogió varios testimonios al respecto. Estos malos tratos hizo que los pacientes temiesen a los sanitarios del centro y que, en más de una ocasión, algún médico o enfermera resultase agredido.

Afortunadamente, a finales de los años 70, la percepción que la sociedad tenía de los psiquiátricos cambió y se exigió que los internos fuesen tratados con dignidad y que se modernizasen estos edificios. Como consecuencia de este movimiento, el psiquiátrico de Miraflores fue clausurado en 1999 al considerarse que sus instalaciones eran obsoletas.

Pero, lejos de caer en el completo abandono, sus muros fueron escenario de algunas películas. Y es durante su rodaje cuando comienzan los extraños sucesos. Los actores y miembros del equipo de rodaje aseguran que durante su estancia allí pudieron escuchar ruidos inexplicables, golpes, gruñidos e incluso carreras por los pasillos.

A raíz de estas evidencias, empleados de seguridad que habían trabajado en el psiquiátrico perdieron el medio a hablar y sus testimonios fueron recogidos en el diario El correo de Andalucía. Según cuentan, aún estando el edificio vacío, en medio de la noche se podían escuchar gritos espeluznantes y sombras que recorrían los pasillos.

Distintos grupos de investigación acudieron al lugar y documentarían bruscos cambios de temperatura y voces y gritos quedaron registrados en las psicofonías.

En 2017 se ordenó que el edificio fuese derruido, pero aquello no acabó con los extraños sucesos. Un vigilante que controlaba el solar sobre el que se había alzado el psiquiátrico de Miraflores pudo escuchar una voz eléctrica que lo llamaba, topándose con un sujeto vestido con una b ata de hospital que se desvaneció ante sus ojos.

El psiquiátrico de Miraflores se ha convertido en un lugar bastante investigado pues las torturadas almas que ocuparon sus habitaciones parecen negarse a marcharse allí incluso cuando ya no existe el edificio que se convirtió en su prisión.


11 diciembre 2022

LA CASA DE LOS NIÑOS

En el barrio de Bellavista (Sevilla) se encuentra la llamada “Casa de los Niños”. Un centro de niños con discapacidades cerebrales que estuvo en funcionamiento entre los años 80 y 90 siendo cerrado por distintas circunstancias. En este centro de Educación Especial había un taller donde los niños, de diversas edades, que allí se encontraban realizaban fregonas o alfombras. Según los rumores, en este lugar murió un cura y varios niños, aunque se desconocen los motivos.

Pero antes de ser usado con tal fin, en los años 40, finalizada la Guerra Civil, fue residencia de un gran mando militar de Castilla y León, por lo que es posible apreciar símbolos militares en su interior. Pero, según cuentan, la hija de este militar murió ahogada en la piscina. Tal fue el impacto de esta tragedia, que el matrimonio abandonó el inmueble dejando allí casi todas sus pertenencias.

Una mujer que estuvo haciendo las prácticas en aquel centro cuenta que fue testigo de diversos fenómenos paranormales: las luces se encendían y apagan solas, los grifos de las bañeras se abrían y cerraban y podían ver extrañas sombras recorriendo las distintas estancias.

Tras ser cerrado el lugar, distintos investigadores conocedores de las historias, acudieron al inmueble para realizar distintas psicofonías. Uno de estos grupos de investigadores preguntó: “¿Eres la persona que murió en este sitio?”. A modo de respuesta, una voz infantil respondió: “Noooo”. Tras obtener esta respuesta, preguntaron: “¿Qué quieres que hagamos?”. Y la respuesta fue: ‘Marchaos’. Lo sorprendente fue que esta voz no sólo la recogió la grabadora, sino que los presentes en la sesión pudieron escucharlo perfectamente. Pensando que podía tratarse de algún bromista, recorriendo el lugar buscando a alguna persona que se hubiese colado en la Casa de los Niños, pero no encontraron a nadie.

En otra investigación, se realizó una sesión de espiritismo en la que, a modo de respuesta, en el tablero de ouija se deletreó el nombre de un hombre y dos mujeres. Estos nombres coincidirían con el militar que vivió allí, su mujer y la hija del matrimonio que falleció en la piscina.

Además, distintos testigos que han acudido al lugar han podido presenciar sombras que llegaban a eclipsar la escasa luz de la luna que entraba por las ventanas, escuchar voces de personas, o incluso la silueta nítida de un niño escondiéndose entre los árboles del terreno. En otras ocasiones, al tomar fotos del lugar, la cámara ha captado extrañas neblinas que los ojos no percibían.

Todos estos sucesos junto a la falta de información sobre el lugar hace que le misterio entorno a la Casa de los Niños aumente creando muchas preguntas pero muy pocas respuestas.

24 junio 2021

EL SANATORIO MILITAR DE LOS MOLINOS

En la sierra de Guadarrama se instaló un hospital lujoso para tratar a militares españoles con afecciones respiratorias. Aunque recibió el nombre del sanatorio militar de Los Molinos, fue popularmente conocido como “Sanatorio de la Marina”.


El enclave es ideal para situar este hospital ya que la pureza del aire de la zona favorecía la pronta recuperación de quienes allí eran ingresados. Con el paso del tiempo, el centro se especializó en neumología, siendo la enfermedad respiratoria más corriente de quienes allí ingresaban.

Desgraciadamente, las instalaciones se quedaron obsoletas hasta que en el año 2001 el Ministerio de Defensa cerró las puertas del sanatorio. A pesar de haber existido distintos proyectos para trasformar el edificio, se ha convertido en un lugar abandonado.

A partir de este momento, el lugar despierta el interés de muchos curiosos decididos a explorar las silenciosas y oscuras entrañas del edificio. Quien recorre sus pasillos puede ver los restos del antiguo sanatorio: camillas abandonadas y destrozadas, archivadores llenos de documentación de los pacientes que allí hubo hospitalizados, material médico completamente deteriorado o batas raídas colgadas de percheros oxidados.

A raíz de estas incursiones, comienzan a surgir rumores que hablan de ruidos inexplicables, siendo el más común el sonido de un grupo de personas corriendo escaleras abajo. Hay quien asegura sentir pisadas a sus espaldas que parecen ser algo más que el eco de los propios pasos, pues van acompañadas de frío, la sensación de ser vigilado e incluso de respiraciones. Es común que las puertas se cierren de golpe, a pesar de no haber corriente en ese momento, o que las mismas se abran con crujidos siniestros. Algunos testigos cuentan haber escuchado el sonido de una cerradura abriéndose o cerrándose con llave, o simplemente el sonido de unas llaves entrechocando. Es también posible escuchar murmullos en estancias que resultaban estar vacías.

Desde el exterior se han podido ver extrañas luces desplazándose por el interior que no parecían corresponder a la luz emitida por una linterna o un móvil.

Algunos se han atrevido a realizar psicofonías y, aunque en la mayoría de los casos no parecen haber tenido resultado, algunas grabaciones han mostrado extrañas voces, murmullos o ruidos de procedencia desconocida.

De este modo, el sanatorio de Los Molinos se ha convertido en un punto de interés para los amantes de lo paranormal.


12 enero 2020

EL PSIQUIÁTRICO DE CHESTE

En Cheste, Valencia, se encuentra el psiquiátrico infantil “La Humanitat”, ubicado en plena montaña.

El  edificio fue construido en los años 60 y albergó a cientos de menores con problemas mentales. El motivo por el que se cree que el edificio fue construido en la montaña fue para aislar a los enfermos del resto de la población, pues en aquella época, las personas con deficiencias mentales eran discriminados.

Los pacientes se encontraban aislados en habitaciones individuales cuyas puertas disponían de una mirilla para que los empleados del lugar pudiesen observar qué hacían los pacientes en el interior. Hay quien asegura que desde el exterior se podían escuchar los gritos de los pacientes pues, según se rumorea, eran maltratados por los empleados del psiquiátrico. Además, muchos pacientes murieron en el edificio.

Actualmente, el edificio está ruinoso pues, a parte de su abandono, hubo un incendio que nadie sabe cómo se inició. No obstante, hay quien cree que el incendio fue provocado por una paciente del psiquiátrico, acabando con la vida de varios niños que allí había internos. Otros relatan que el incendio fue un accidente. Lo que si es cierto, es que existen muy pocos datos o documentos sobre el edificio, lo que ha hecho sospechar a muchas personas que, por alguna oscura razón, no interesaba que se descubriese información relacionada con el psiquiátrico.

En el interior es posible encontrar documentos de los pacientes allí ingresados, así como instrumental médico y algunas de las instalaciones como bañeras o camillas. Pero también hay algo más, pues quien se atreva a pasear por los oscuros pasillos llenos de grafitis, escombros y objetos pertenecientes a otra época, podrá sentir una gran cantidad de sensaciones que le harán pensar que hay “algo” en el interior del psiquiátrico que le sigue, advirtiéndole de que no debe estar ahí.


A escasos metros del ruinoso edificio, es posible ver los cimientos de un nuevo psiquiátrico que comenzó a construirse pero cuyas obran se paralizaron sin que exista un motivo aparente, aunque hay quien cree que la paralización de las obras se debió a los extraños fenómenos que los constructores vivieron mientras trabajaban allí.

Tal es la oscuridad del lugar, que muchos curiosos se acercan para tomar fotos y poder captar alguna figura fantasmal, o grabar psicofonías. Además, algunos grupos de personas se introducen en los sinuosos pasillos del edificio para realizar Ouijas o sesiones satánicas. Del mismo modo, hay quien asegura haber visto sombras recorriendo los pasillos, figuras fantasmales de enfermeras o niños, e incluso risas infantiles procedentes de la oscuridad. 

Es por ello que el psiquiátrico de Cheste se ha convertido en uno de los principales lugares de visita para los amantes del mundo paranormal.


21 julio 2019

EL SANATORIO DE LA ISLA DE PEDROSA


La Isla de Pedrosa es una de las mayores islas de Cantabria, contando con 10,4 hectáreas y cubierta por gran cantidad de árboles
Resultado de imagen de isla de pedrosa
En 1834 se construyó un edificio para mantener en cuarentena a aquellas tripulaciones que, de regreso a España, estuviesen afectadas por enfermedades tropicales. De este modo, el sanatorio comenzó a albergar pacientes con diferentes síntomas.

Años más tarde, en 1909, el edificio se transformó en un Sanatorio Marítimo para el tratamiento de tuberculosis, así como diferentes enfermedades óseas. Debido a su situación geográfica, en este hospital fueron ingresadas muchos pacientes procedentes de Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja, Castilla y León o, incluso de Madrid.

El sanatorio estuvo activo hasta 1989, momento en el que se cerró pues, debido al escaso número de pacientes, mantener el inmueble abierto suponía un elevado coste.
Resultado de imagen de isla de pedrosa
Actualmente, el gobierno de Cantabria ha convertido algunos de los módulos en un centro de rehabilitación para personas con adicción a las drogas. No obstante, quedan varios módulos totalmente abandonados. En uno de ellos, el Módulo 2, los que los fenómenos paranormales son bastante habituales, lo que ha propiciado la visita de investigadores de lo paranormal para buscar pruebas sobre este hecho.

Una de estas investigaciones la realizó el grupo de investigación paranormal ICOA, formado por la escritora Anita Lauda.
Resultado de imagen de isla de pedrosa Anita Lauda
Resultado de imagen de ICOA paranormal
Dicho equipo de investigación pasó dos noches en el Modulo 2 para poder registrar todos los fenómenos paranormales posibles.

En el momento en el que el equipo llegó a la Isla de Pedrosa, la fotógrafa del equipo comenzó tomar unas fotografías. La mujer, que se considera una persona “sensitiva”, empezó a tener  una extraña sensación que la incomodaba, como si una energía rara recorriese el lugar.

Cuando el equipo entró en el edificio notó el ambiente muy cargado, así como la sensación de ser observados. A través de las cámaras pudieron captar figuras que parecían niños, recorriendo el edificio.

No obstante, al no ser capaces de encontrar más evidencias de sucesos extraños, volvieron al módulo la siguiente noche y realizaron una ouija para intentar comunicarse con los espíritus que vagan por el lugar, aunque no consiguieron nada. Sin embargo, el móvil de un miembro del equipo comenzó a sonar y, como si respondiesen a la música del teléfono, los siete miembros del equipo allí presentes fueron testigos de cómo varios niños portando ropa antigua y, acompañados de lo que parecía ser una enfermera, bajaban las escaleras del módulo.

Aquella noche, en las distintas fotografías que tomaron captaron gran cantidad de orbes. Además, aseguran que el ambiente en el módulo estaba cada vez más cargado de energía negativa, como si alguien no quisiese que el equipo estuviese allí. Además, pudieron grabar algunas psicofonías en las que escuchaban voces, aunque no pudieron comprender lo que decían, así como el sonido de gente corriendo por los pasillos

Anita Lauda explica que una de las siluetas que captaron portaba un hacha, como si fuese un verdugo. Aquello le heló la sangre.

El equipo regresó al pabellón una tercera vez, aunque en esa ocasión se lo encontraron vallado. Según explica Anita Lauda, quieren derribar todos los módulos del sanatorio, al parecer para construir un hotel. No obstante, la escritora asegura que en el momento en el que la construcción del nuevo edificio comience, los empleados van a sufrir diferentes accidentes por perturbar de esa forma la paz de los entes que moran por ese lugar.

El Sanatorio de la isla de Pedrosa es un lugar que ha sabido despertar el interés de quienes sienten curiosidad por el mundo paranormal y, si las nuevas construcciones se realizan, seguro que habrá nuevas experiencias que contar.
Resultado de imagen de isla de pedrosa ICOA

29 abril 2019

EL SANATORIO DE LA ALFAGUARA


En la Sierra de La Alfaguara (Granada), se encuentran los restos de un antiguo Sanatorio de Tuberculosis.
Resultado de imagen de sanatorio de la alfaguara
Dicho edificio comenzó a ser construido en 1920 por orden de Berta Wilhelmi, una mujer alemana cuyo hermano falleció por un brote de tuberculosis.
Resultado de imagen de Berta Wilhelmi
En 1923 el sanatorio fue inaugurado y enseguida llegaron los enfermos que buscan una cura contra aquella mortal epidemia. El edificio, que tenía capacidad para veinticuatro enfermos, constaba de dos plantas y un gran porche. El motivo por el que el sanatorio se construyó en la Sierra de La Alfaguara fue que se encontraba en medio de la naturaleza y alejado de la población. Además, cerca se encontraba el manantial de Fuente Fría, que otorgaba al sanatorio de agua pura y fresca.
Resultado de imagen de sanatorio de la alfaguara Fuente Fría
El Sanatorio estuvo dirigido por Berta pasando a manos de su hija tras el fallecimiento de su fundadora en 1934. Aunque al parecer el motivo de la muerte fue un derrame cerebral, hay quien opina que la mujer realmente se ahorcó en el sanatorio.

Durante la Guerra Civil, el edificio fue tomado por los militares como puesto de mando al disponer de agua y electricidad, siendo completamente abandonado durante la posguerra, momento en el que el edificio quedó expuesto al paso del tiempo y al aislamiento.

Rodeado por pinos de aspecto lúgubre, y escoltado por dos imponentes cipreses, el edificio ha despertado el interés de multitud de personas que han relatado diferentes sucesos inexplicables.
Resultado de imagen de sanatorio de la alfaguara
Entre los diferentes testimonios, muchos testigos afirman haberse desorientado al encontrarse cerca del sanatorio, o haber dejado de oír los sonidos típicos de la naturaleza como pájaros, los árboles o el viento. Además, muchos aseguran haber huído al sentirse observados por una presencia hostil o al percibir una negrura densa e inusual que parecía avanzar hacia ellos.

Sin embargo, el testimonio más repetido es el que afirma que el espíritu de Berta Wilhelmi vaga por las derruidas estancias del sanatorio, habiendo encontrado los testigos similitudes entre dicho ente y algunas fotografías de la mujer que vieron posteriormente.

No obstante, el testimonio más impactante e inexplicable es el de algunas personas que, al regresar a sus vehículos, lo encontraban orientado en el sentido contrario al que lo habían aparcado, no encontrándolo abierto ni con signos de haber sido forzado.
Además, diferentes personas afirman haber pasado la noche en tiendas de campaña junto al sanatorio, a pesar de no estar permitido acampar en dicha zona, siendo testigos de extraños susurros o inquietantes voces y gritos, así como golpes en las tiendas de campaña mientras dormían.

Este lugar, además ha atraído la atención de diferentes investigadores de lo paranormal, entre quienes destacan Juanjo y Antonio Guzmán, dos granadinos que decidieron investigar los extraños acontecimientos que tenían lugar en el sanatorio de la Alfaguara.

Cuando se dirigían al lúgubre edificio, la hora y la fecha del reloj del vehículo en el que viajaban cambió automáticamente, aunque no le dieron demasiada importancia, pues podía tratarse de alguna interferencia. Lo curioso es que, más tarde, algunos vecinos les contaron que un hombre se ahorcó en un árbol cerca del sanatorio a mediados de los años 70, coincidiendo la fecha y hora de la muerte de dicha persona con la fecha y hora que repentinamente habían aparecido en el vehículo. Dichos investigadores lograron captar en varias ocasiones la palabra “Bertha” en diferentes psicofonías, además de voces que decían “No molestéis más” o “Vete”. En una ocasión, un investigador le preguntó a la presencia que si tenía miedo de mostrarse y la respuesta que captó la grabadora fue “Tú sabes que no tengo miedo”.

A parte de las psicofonías, los investigadores que se han atrevido a tratar de averiguar qué sucede en el sanatorio llegaron a sentir cómo una mano invisible les tiraba de la ropa o de las mochilas, lo que hizo que algunos de sus compañeros no quisiesen volver a aquel lugar a investigar. En una ocasión, fueron testigos de una silueta femenina que se deslizaba por un pasillo del edificio aunque no tardó en desvanecerse.

A pesar de no existir una respuesta clara a tales sucesos, el sanatorio de la Alfaguara sigue manteniéndose imponente siendo un efecto imán para aquellas personas que se sienten atraídas por el mundo paranormal.

06 febrero 2018

LA ATALAYA DE CIUDAD REAL

Muchos son los lugares en los que la tragedia hace mella creando leyendas y rumores. Uno de esos lugares es el Parque Forestal de La Atalaya, en Ciudad Real.


En aquel lugar se ubicaba un imponente sanatorio. Este sanatorio se construyó inicialmente para tratar a enfermos de tuberculosis. El lugar era idóneo pues, aparte de encontrarse apartado de la ciudad, la naturaleza envolvía dicho edificio. Finalmente, la enfermedad fue erradicada, por lo que no tenía sentido continuar dándole el uso para el que originalmente fue construido. Por ello, se decidió que este edificio pasase a ser un psiquiátrico infantil. El problema era que, dado el tamaño del edificio, no se ocupaban todas las habitaciones, por lo que se decidió que se admitirían también adultos con diferentes trastornos mentales, aunque tampoco se consiguió cubrir la capacidad máxima del edificio.


Es en este momento en el que la leyenda comienza a cobrar vida. Los testimonios de los vecinos afirman que, cuando decidían pasear por las diferentes senderas que este Parque Forestal ofrece a los ciudadrealeños, se podían escuchar los gritos de los enfermos, gritos que parecían de dolor y agonía. Según los rumores que recorrían la ciudad, los empleados a cargo de aquellos pacientes realizaban prácticas en absoluto profesionales tales como vejaciones, maltrato y abusos de todo tipo. Así mismo, algunos pacientes conseguían escapar del edificio, deambulando sin rumbo, lo que hizo que los ciudadanos se preguntasen si simplemente se fugaban o si, por el contrario, trataban de huir de algo o de alguien. Los rumores fueron creciendo y la mala fama se adueñó del edificio, por lo que cada vez ingresaban en él menos pacientes y, finalmente, cerró sus puertas para siempre en los años 80.

Pero esas puestas, en principio cerradas para las personas, no lo estuvieron para toda clase de ente paranormal. A pesar de estar completamente vacío, en su interior se seguían oyendo gritos. Hay quien asegura que el lamento de los pacientes quedó atrapado entre sus muros, y quien afirma que se trata de las almas atormentadas de los pacientes que no fueron capaces de sobrevivir a los maltratos sufridos durante su agónica estancia en el sanatorio. Es por ello que muchos se aventuraron a ser engullidos por la espesa oscuridad de sus pasillos y habitaciones. El edificio fue deteriorándose, adoptando así un aspecto mucho más lúgubre del que ya poseía. Son variados los testimonios de quienes se aventuraron a entrar al edificio. En el mismo momento en el que alguien entra, esa persona siente un aura que le pone el vello de punta, un aura que le indica que debería irse de allí. Pero, si se decide a ignorar esa advertencia y adentrarse en el edificio, encontrará pintadas en las paredes advirtiendo a todo aquel que ose entrar que no podrá volver a salir. Las ratas y las palomas se han adueñado del lugar, pero quizás no sea lo único que merodea por esos angostos corredores pues, a lo largo del recorrido, en el que es fácil perderse, se pueden oír golpes, sonidos y crujidos indescriptibles. Sonidos que pueden jugar con la mente del más valiente, sonidos que pueden volver loco al más crédulo. Y, a través de los distintos pasillos y habitaciones, en los que se pueden percibir presencias que hacen saber al visitante que no se encuentra solo, se llega a la zona que peor sensación trasmite por su espectral aspecto y por su ambiente cargado de algo inhumano y cruel: la antigua capilla. Debido a la intensidad de la agonía que aquí se siente, ha sido lugar de sesiones de espiritismos y extraños rituales como empalar palomas en el altar.
Pero no es el interior lo único que abruma, pues desde el exterior se pueden ver figuras vistiendo lo que parece ser una bata blanca, pasando por delante de las ventanas, como si estuviesen vagando sin rumbo. Presencias que, atrapadas allí en vida, ahora también lo hacen en muerte. Presencias de las que se ignora su naturaleza benigna o maligna.
La leyenda del sanatorio de La Atalaya se extendió, captando la atención no sólo de curiosos, sino también del periodista Iker Jiménez, quien dedicó a este lugar un espacio en su programa “Cuarto Milenio”. 





No obstante, la cada vez más frecuente invasión del edificio por curiosos, en su mayoría jóvenes en busca de un entretenimiento fuerte, hizo mella en su interior acelerando su deterioro. Eso, y la frecuente práctica de actividades relacionadas con el espiritismo hicieron que a principios del año 2007 el edificio fuese derruido. De esta forma, el mítico sanatorio desapareció, aunque no lo hizo la leyenda pues, este simbólico edificio no ha sido el único foco de extraños sucesos en el Parque Forestal.





 No es necesario alejarse demasiado de la antigua ubicación del edificio para encontrarse con una figura fantasmal, pues son varios los testigos que afirman haber visto una silueta blanca semitransparente con aspecto de niña vistiendo un camisón en la curva de la carretera que, subiendo hacia la entrada del Parque Forestal, se sitúa justo delante de la puerta de hierro que daba acceso al recinto. Se ignora quién puede ser esa niña, pero hay quien dice que fue un paciente del antiguo psiquiátrico infantil que se suicidó tirándose por la ventana, y hay quien dice que fue una niña secuestrada a la que violaron y mataron en aquel mismo lugar.


Y, si continuamos nuestro trayecto hacia La Atalaya, los rumores y las leyendas siguen pues se cuenta que, durante la guerra civil, una misteriosa mujer vestida de blanco, paseaba por aquel lugar irradiando una potente luz. Al parecer, fueron varios los testigos que la vieron durante diferentes noches. Y, según cuentan, cuando la guerra terminó, nadie volvió a ver a aquella mujer.

Pero el suceso más trágico ocurrió en lo alto de La Atalaya la madrugada del 20 de abril de 1987. Según recogen diferentes diarios, como el “Diario Lanza”, una pareja fue hallada muerta. Un chico de veinticuatro años y una chica de veinte, aparecieron en el interior de un coche rojo sin vida con heridas de bala. A pocos metros del lugar, en el interior de un coche azul, se encontraba un policía, que en esos momentos no se encontraba de servicio, con una herida de bala en la sien causada por su propia arma reglamentaria. El motivo que llevo al policía, casado y padre de dos hijos, a cometer tal crimen se desconoce, aunque la hipótesis del crimen pasional es el que tiene más peso. Hay quien dice que el policía estaba enamorado de la chica y, llevado por los celos, asesinó a la pareja para después quitarse la vida. Por otro lado, ya que no parecía existir algún tipo de relación conocida entre las víctimas y el policía, se planteó que el hombre matase a la pareja confundiéndola por otra y, al darse cuenta de su error, decidió quitarse la vida. Sea cual fuese el motivo que llevo a este hombre a cometer tal crimen, aquella noche La Atalaya estuvo manchada con sangre inocente. Y, desde aquel día, en el lugar del suceso se alza un pequeño monolito en homenaje a la joven pareja cuya vida fue injustamente arrebatada.


La Atalaya es un Parque Forestal que, vigilando constantemente la ciudad, ha sabido crear su propia historia y su propia leyenda. Un lugar que, sin duda alguna, atrapa a quien entre sus árboles pasea.