En San Fernando, Cádiz, se construyó una cárcel de la Armada Española en 1765, ubicada en Santa Lucía, un islote del Arsenal de la Carraca. Esta cárcel recibió el nombre del Penal de las Cuatro Torres.
El inicio de su historia ya es complicado, pues fue construido usando a esclavos y vagabundos como mano de obra barata e incluso gratuita.
Este edificio tuvo mucha vida a lo largo de distintas épocas, pues durante la guerra de Independencia fue prisión tanto de afrancesados como de franceses. Uno de estos presos fue el general venezolano Francisco de Miranda, que falleció allí en 1816, siendo enterrado en una fosa común para evitar que su tumba se volviese un lugar de culto.
Siglos más tarde, en 1911, en esta prisión fueron encarcelados los marineros culpables de haber originado un motín en la fragata Numancia, recibiendo duros castigos por ello.
Poco después, durante la Guerra Civil y durante la Dictadura, fue usada como cárcel para presos políticos. Además, en los alrededores de este penal se produjeron fusilamientos y se abrieron fosas comunes. Durante el conflicto bélico, se produjo un enfrentamiento entre unos cañoneros. Los supervivientes, defensores de la República, fueron apresados y fusilados posteriormente.
Actualmente, tras haber sido rehabilitada entre 2019 y 2021, sirve como residencia para delegaciones internacionales de la Armada, como la de Arabia Saudí.
Pero esta rehabilitación no ha conseguido apagar los ecos del terror y el sufrimiento que en sus muros se vivieron.
Hay testigos que aseguran haber escuchado ruidos y pisadas que recorren algunos de los pasillos a pesar de estar vacíos, así como extraños sonidos de cadenas u objetos pesados que se arrastran por el suelo. También hay quien asegura haber escuchado gritos y lamentos pertenecientes a los antiguos presos, aunque no parecen haberse realizado psicofonías que puedan haberlos recogido.
También hay quien comenta que es posible ver siluetas recorriendo los pasillos o proyectadas en las paredes, o tener la sensación de que alguien les observa desde las esquinas e incluso escuchar respiraciones pesadas en algunas zonas
En la zona donde se encuentra las fosas comunes es, según testigos, posible ver una especie de neblina que cubre la zona y en cuyo interior se desplazan sombras o figuras humanoides.
Pero sin duda, el sucesos más comentado es la aparición del fantasma de un recluso que recorre el patio durante la noche. Hay quien asegura que se trataría del fantasma de Francisco de Miranda, pues existe registro de esta aparición desde 1870.
La cárcel de la Carraca es un lugar totalmente lúgubre debido a la sangrienta historia que pesa sobre sus muros y, aunque actualmente tiene un uso totalmente diferente, esto no ha conseguido borrar el horror que en su interior vivieron tantos presos que malvivieron en horribles condiciones y donde encontraron una desagradable muerte.