08 febrero 2026

LA CARRETERA DE LA MUERTE DE CIUDAD REAL

La carretera N-430 es una vía que une las localidades ciudadrealeñas de Luciana y la Puebla de Don Rodrigo. Este tramo de unos 45 kilómetros ha llegado a acumular una gran cantidad de accidentes, especialmente en la curva que se ubica llegando a El Chiquero, registrando un importante número de heridos y fallecidos, por lo que se considera uno de los puntos negros de las carreteras españolas. Además, esta carretera ha recibido muchas denuncias por las malas condiciones en las que se encuentra.


Esto ha hecho que esta carretera reciba el apodo de “carretera de la muerte” o “la innombrable”. Un tramo en el que la gran cantidad de túmulos y flores que es posible ver en ambos arcenes, hace presagiar lo peor.

Pero los trágicos accidentes que allí se producen no se han quedado sólo ahí, pues son muchos los conductores que aseguran haber sido testigos de extrañas apariciones, sombras, siluetas humanoides o golpes en los vehículos y que distintos investigadores de lo paranormal han recogido. Uno de ellos, el ciudadrealeño Javier Pérez Campos, colaborador del programa Cuarto Milenio, entrevistó a tres testigos que narraron unos sucesos espeluznantes.


Uno de estos testigos, un camionero, comentó que mientras recorría este tramo con su camión, pudo notar como algo golpeaba con fuerza la puerta de su camión. Pensando que podría tratarse de algún animal, el camionero decidió parar y bajarse a comprobar qué había ocurrido. Para su asombro, la puerta del camión estaba intacta y no había ningún animal en medio de la carretera, pero sí que pudo ver una silueta humanoide cruzando la carretera antes de desaparecer, algo que aterró al camionero, que se montó corriendo en su vehículo y se alejó de allí.

Otro testigo asegura que pudo ver una serie de figuras caminando por el arcén y que cuando pasó junto a ellos con el coche, desaparecieron sin dejar rastro.

El último testigo habló de que iba con un primo suyo en el coche y que cuando se estaban acercando a la curva del El Chiquero, pudieron ver cómo una sombra se acercaba a ellos. En ese momento, todos los chivatos del coche comenzaron a encenderse y a apagarse y el vehículo aminoró la velocidad sin necesidad de pisar el freno. Los dos ocupantes del vehículo pensaban que el coche se había averiado. Entonces, vieron que aquella sombra había adoptado una forma humanoide de tez pálida y vestida con ropa de campo. Tras cruzarse con ella, el coche volvió a funcionar con normalidad. Es por ello que los dos primos llegaron a la conclusión de que aquella aparición quiso avisarles del peligro que esa curva conlleva para tantos conductores.

A estos testimonios se unen muchos más que han optado por no contar los extraños sucesos que han vivido en la N-430, una carretera cargada de energía paranormal, pero que hace pensar en entidades de personas que allí fallecieron y que intentan prevenir a otros conductores para que no sufran su mismo destino.

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