Mostrando entradas con la etiqueta cárcel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cárcel. Mostrar todas las entradas

10 diciembre 2023

EL FANTASMA DE LA CÁRCEL DE LA “RANILLA”

Sevilla, la capital andaluza, es bien conocida por su amplio patrimonio artístico, histórico y cultural, así como por distintos rincones que despiertan el interés de distinto público. Uno de estos lugares es la cárcel de la “Ranilla”.


La cárcel de la “Ranilla” se construyó en 1887 sustituyendo a la cárcel de “El Pópulo”, aunque si inauguró el 15 de mayo de 1933. Recibió su nombre por el arroyo Ranilla que pasaba por allí.

Uno de sus episodios más drásticos tuvo lugar poco después de su inauguración durante la Guerra Civil pues, en el espacio destinado para 350 presos, llegaron a hacinarse más de 1400 presos, número que aumentó notablemente tras la posguerra como reflejo de la represión política que hubo en la época.


Aunque bastantes presos salieron de la cárcel, muchos no lo hicieron pues fueron ejecutados por el Bando de Guerra, otros se suicidaron al no soportar las condiciones en las que se encontraban, y otros murieron dentro de la prisión por las malas condiciones de higiene, salud y alimentación en la que los reclusos se encontraban y que desataron plagas de piojos o epidemias como el tifus. Además, estos presos fueron sometidos todo tipos de torturas y vejaciones, aumentando su calvario.

Años más tarde, el 28 de junio de 1991, se produjo un atentado por parte de la banda terrorista ETA que causó cuatro muertos y treinta heridos.


Probablemente, debido a las trágicas muertes que entre los muros de la “Ranilla” se produjeron, los fenómenos paranormales no tardaron en aparecer, siendo distintos funcionarios de prisiones testigos de los mismos.

Muchos cuentan que al hacer patrullas podían notar cambios bruscos de temperatura incluso en los días más cálidos del año y la sensación de sentirse observado. Uno de los guardias cuenta que en una ocasión, al acudir al baño vio una silueta oscura delante de él, acompañado de cierta pesadez en el ambiente, lo que hizo que el guardia saliese del baño asustado. Otro de los guardias narra que en una ocasión entró de madrugada en una sala al haber escuchado ruido en su interior y, al hacerlo, pudo notar una extraña presión en el ambiente y vio pasar una sombra ante sus ojos de la que surgió una voz que pronunció la palabra “Carcelero”.

Otro suceso recurrente ha tenido lugar en el patio durante la noche cuando es posible escuchar gritos y alaridos de dolor no habiendo nadie allí salvo los vigilantes.

La cárcel cerró sus puertas a finales del 2004 y posteriormente fue derribada, salvándose sólo la portada principal. En 2015, donde estuvo la cárcel, se inauguró el parque de Ranilla, donde también se han producido ciertos fenómenos paranormales.


Un matrimonio explica que, paseando por el parque con su hija, la niña empezó a señalar a un punto preguntando por qué aquel señor estaba triste, pero por más que el matrimonio miraba, no podían ver a la persona que la pequeña describía.

Otro testigo cuenta que una tarde, paseando a su perro en una tarde de primavera, de repente pudo sentir bastante frío y el perro se puso a ladrar y a gruñir a la nada.

El parque de la Ranilla, otrora conocido como la cárcel de la Ranilla, es actualmente un lugar transitado por civiles que buscan pasar un rato agradable, aunque los fantasmas del pasado parecen no querer que se les olvide.



05 junio 2023

LOS FANTASMAS DE LA CÁRCEL DE LA “RANILLA”

En Sevilla se construyó en 1887 una prisión para sustituir a la cárcel del Pópulo, siendo inaugurada el 15 de mayo de 1933. Su nombre lo recibió del arroyo Ranilla, que en aquella época corría por la zona antes de ser desviado.


Esta prisión albergó a distintos presos durante la II República, aunque alcanzó su máxima actividad, sobrepasando su capacidad, durante y tras la Guerra Civil, pues una gran cantidad de presos políticos que se encontraban hacinados en las celdas y en malas condiciones. Además, se cometieron todo tipo de vejaciones contra los recursos a los que se torturaba, bien buscando información, bien por sadismo. Además, las deplorables condiciones en las que convivían los presos provocaron la extensión de todo tipo de enfermedades como tifus o plagas de piojos. 


Y, por si fuese insuficiente, los presos realizaban trabajos forzados, siendo usados como mano de obra en la construcción de un canal que terminó recibiendo el nombre de “Canal de los Presos”.



Durante el final de la dictadura, y tras ella, la cárcel recuperó la normalidad, aunque fueron muchos los suicidios que allí tuvieron lugar.

Durante la democracia, en junio de 1991 la banda terrorista ETA produjo un atentado en el que fallecieron cuatro personas y hubo treinta heridos. 


En esta época, dejó de funcionar como prisión provincial y pasó a ser un centro de tercer grado. Permaneció activo hasta el año 2004, cuando la cárcel cerró sus puertas, siendo demolida en el año 2007 con la excepción del pabellón delantero, construyéndose en su lugar un parque.

Quizás por la gran cantidad de muertes trágicas y desagradables que allí se produjeron, lo cierto es que el edificio ha sido conocido por tener una gran actividad paranormal. Y es que los guardias de seguridad que trabajaron en la prisión cuando era un centro de tercer grado han contado las distintas experiencias que allí han vivido.

Según cuenta un testigo, en una ocasión al entrar al baño notó que hacía más frío de lo normal y, al salir vio una silueta oscura delante de él por lo que, asustado, huyó de allí, manteniendo este encuentro en secreto temiendo las burlas de los demás, hasta que descubrió que otros compañeros habían tenido experiencias similares.

Parecido a este suceso, otro guardia asegura que al entrar a una sala donde había escuchado un extraño ruido, pudo oír una voz que decía “carcelero”, cruzando, a continuación, una sombra por delante de él.

Algunos guardias aseguran que en el patio han escuchado fuertes alaridos como si alguien gritase de dolor o agonía. Daba la sensación de que estuviesen torturando a alguien. Evidentemente, cuando acudían al patio, ya fuese solos o en parejas, no encontraban a nadie en el patio, resultando una situación totalmente desconcertante.

Pero no sólo los guardias de vigilancia han sido testigos de estos fenómenos, pues algunos civiles que por distintos motivos han entrado en el edificio también se han topado con lo desconocido, pudiendo sentir presencias, manos invisibles que les tocan, cambios bruscos de temperatura, o una extraña sensación en el ambiente que les inquieta.

Incluso desde el exterior también parece percibirse esta energía, pues una mujer asegura que paseando con su perro por delante del edificio comenzó a sentir frío y su perro empezó a ladrar muy nervioso, lo que inquietó a su dueña.

Del mismo modo, una familia asegura que su hija, aseguró estar viendo a un hombre triste, hombre al que sus padres no podían ver, lo cual estaría relacionado con la especial sensibilidad que tienen los niños con el más allá.

Actualmente se está planeando rehabilitar el pabellón y convertir la vieja prisión en un Centro de la Memoria Histórica de Andalucía, aunque se desconoce si los fenómenos paranormales seguirán desarrollándose o si, por el contrario, las atormentadas almas habrán encontrado el descanso tras haberse derribado el edificio en el que en vida, y tras esta, permanecieron presas.