lunes, 12 de enero de 2026

EL SANATORIO DE ABADES (TENERIFE)

En el municipio tinerfeño de Arico, entre Abades y la Punta de Abona, se construyó un sanatorio  en 1943 para tratar a los leprosos de la zona, pues en el archipiélago se produjo un importante brote de lepra, aunque por fortuna no llegó a considerarse pandemia.

El complejo, que contaba con hospital, crematorio, escuelas, edificios administrativos y una iglesia, nunca llegó a recibir ningún leproso pues un mal diseño hizo que la orientación del edificio produjese que el viento favoreciese los contagios en lugar de evitarlos. Además, cuando el sanatorio estuvo terminado, la enfermedad había mejorado y ya existía cura.

En los años 70 fue destinado como edificio militar para practicar tiro, aunque no duró muchos años con esta función, siendo abandonado.

Posteriormente, en el año 2002 el terreno fue vendido a un promotor italiano que quiso construir un complejo turístico, algo que nunca sucedió quedando los edificios a merced del tiempo. No obstante, puntualmente se ha usado para grabar alguna toma para películas o anuncios debido a su enigmático estado. Además, algunos aficionados al paintball utilizan este espacio para practicar este juego, pues ofrece bastantes espacios para imaginar que uno está dentro de un videojuego o en el campo de batalla.

Tras este abandono, muchos grupos satánicos han accedido a su  interior para realizar rituales oscuros, realizar ouijas e incluso realizar sacrificios animales, todo con el objetivo de invocar a fuerzas negativas y entes malignos.

Además, a pesar de no conocerse muertes en su interior, hay quien asegura haber sido testigo de extraños fenómenos como ver sombras en estancias vacías, captar orbes al tomar fotografías o poder registrar pequeñas psicofonías. Por un lado, hay quien considera que estos fenómenos se deberían a estos rituales satánicos, que habrían atado a este desolado lugar a entes de otros planos. Por otro lado, hay quien cree que estas presencias se trataría de militares que perdieron la vida allí de alguna forma traumática y cuyas muertes nunca fueron publicadas (desde una bala perdida durante una práctica de tiro, a un disparo premeditado). Incluso hay quien va más allá y cree que algún civil llegó a morir allí por meterse donde no debía y que este suceso se ocultó.

En cualquier caso, el sanatorio de Abades se ha convertido en un lugar que atrae a muchos curiosos debido al llamativo estado en el que se encuentra y al lugar en el que fue erigido.

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