En el casco antiguo de Cáceres se encuentra un conjunto de edificios de origen árabe que actualmente se han convertido en un museo.
Este museo, debido a su histórico estilo arquitectónico, es un lugar frecuentemente visitado por los turistas que deciden ir a esta ciudad extremeña.
Pero su historia no es lo
único que resulta llamativo de este edificio pues, antes de ser convertido en
un museo, el previamente abandonado inmueble fue comprado por José de la Torre
para convertirlo en su vivienda. Los años pasaron y Ángel, hijo de José, heredo
el edificio convirtiéndolo en un museo. Es entonces cuando el actual
propietario realizó una extraña confesión y es que, según su historia, un
fantasma recorre todas las habitaciones del edificio. Este hombre afirma haber
escuchado ruidos extraños, sonidos de pisadas rompiendo el silencio en medio de
la noche, cambios brusco de temperatura, golpes en puertas o tabiques, ventanas
que se abren solas, sentir que son abrazados por alguien invisible y, lo más
llamativo, una enorme maceta de más de ocho kilos situada en el patio que
cambia de ubicación. Además, algunos visitantes se han marchado de allí al
sentir una extraña presencia persiguiéndoles. Además, los perros que pasan por
delante del museo se ponen nerviosos e incluso agresivos, como si sintiesen que
algo no va bien.
Atraídos por tal historia,
diversos programas de televisión acudieron al museo con la esperanza de captar
algo. En uno de los programas, presentado por Chicho Ibáñez Serrador, un
colaborador se sometió a una sesión de hipnosis y, al despertar, contó que
había visto a una mujer de aspecto marroquí paseando por la estancia en la que
se encontraban. Esto no fue lo único llamativo, pues las baterías de las
cámaras se quedaron enseguida sin carga, algo que también le pasó a los
reporteros de otros programas televisivos que acudieron posteriormente al
lugar.
Ángel de la Torre se puso en contacto con una médium para que tratase de esclarecer lo ocurrido. La médium le indicó que se trataba de una mujer de unos 40 años vestida con un kaftan, y que se había quedado allí pues se encontraba cómoda en aquella casa, aunque no se trata de un ente con malas intenciones.
Actualmente, el museo es
también conocido entre los lugareños como “La Casa de los Muertos”, siendo un
lugar que atrae a muchos curiosos, bien sea por poder visitar un edificio
histórico, o por querer presenciar el poder del más allá.





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