En la provincia de Tarragona, junto a las montañas de Monstserrat, se encuentra la localidad de Marmellar.
Es este un pueblo que, aunque próspero en su origen durante el siglo XI, durante el siglo XIX comenzó su decadencia al perder gran parte de su población debido a la desamortización que se produjo en la comarca. Esta pérdida de población, haciendo mella durante la Guerra Civil, hizo que no resultase un lugar seguro donde vivir, quedando abandonado.
Sus edificios, rebosantes de vida, quedaron abandonados a merced del tiempo
y del vandalismo, siendo posible contemplar algunos de sus restos.
Desde entonces, quizás por su ubicación retirada de miradas y rodeada de
naturaleza, grupos de personas empezaron a realizar rituales satánicos en los
edificios abandonados, especialmente en el cementerio.
Pero fue un terrible suceso el que hizo que la gente comenzase a hablar de
Marmellar como de un pueblo maldito.
Durante la noche de San Juan de 1993, una joven que acudió
a Marmellar en circunstancias desconocidas, fue violada y quemada viva, siendo
su cuerpo abandonado en uno de los nichos vacíos del cementerio. Algunos días
después, el cuerpo fue encontrado por unos jóvenes. Cuando la policía acudió al
lugar, encontró en la zona del crimen diversos símbolos satánicos. Por muchos
es conocido que la noche de San Juan se considera una de las noches mágicas del
año, por lo que se especuló que se tratase de algún tipo de ritual satánico, lo
que explicaría las pintadas y que se calcinase el cadáver. Lo más injusto es
que el cuerpo no fue identificado, pues le habían cortado los dedos y arrancado
los dientes, ni nade fue detenido ni juzgado por ello.
Pero este no fue el único crimen que tuvo lugar en
Marmellar, pues la noche de San Valentín de 1996, una joven fue secuestrada en
una gasolinera próxima, siendo su cadáver encontrado entre las ruinas de
Marmellar. Aunque en esta ocasión la joven sí fue identificada, tampoco se
encontró a los responsables del crimen.
Y algunos testigos hablan de un último y extraño suceso, pues el cuerpo de una anciana que fue enterrada en el cementerio desapareció al día siguiente sin que nadie pudiese encontrar una explicación.
Es a partir de este momento que los amantes de lo paranormal ponen su mirada en Marmellar, acudiendo para realizar psicofonías en las que se han podido escuchar extraños mensajes y lamentos. Muchos de los que han acudido han sentido una extraña energía envolviendo el lugar, así como la sensación de ser observado. En ocasiones, los objetos eléctricos, tales como los teléfonos móviles o las linternas, dejan de funcionar. Además, hay quien asegura haber visto la imagen blanquecina de una mujer, aunque se desconoce de quién se puede tratar. También hay quienes testifican haber visto extrañas sombras moviéndose cerca del campanario de la iglesia que han comparado con demonios.
Estos sucesos fueron recogidos por José Reche en el libro “La soledad inquietante”.
Marmellar es sin duda un lugar inquietante que alberga la tragedia entre sus derruidos muros.






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