Los atrapasueños o cazadores de sueños con un objeto hecho a mano
formado por un aro, tradicionalmente fabricado con madera de sauce, con una red
de tela en su interior que contiene algunas cuentas y decorado principalmente
con plumas.
Estos objetos son originarios de la tribu nativa norteamericana de los
Ojibwa, en cuya lengua recibe el nombre de “asabikeshjinh”
(araña) o “bawaajige nagwaagan” (cepo
de los sueños). Esta última palabra es la que ha dado paso al actual nombre de
este místico objeto.
Esta tribu creía que si los atrapasueños se colgaban sobre
las camas de sus hijos estos quedarían protegidos de malos sueños o visiones.
Según el funcionamiento del atrapasueños, los sueños buenos descienden
lentamente por las plumas hasta caer sobre la cabeza de la persona que se
encuentra durmiendo debajo, mientras que las pesadillas quedan atrapadas en las
cuentas que se encuentran en la red. A la mañana siguiente, al recibir la luz
del día, las cuentas consiguen destruir las malas energías ocasionadas por las
pesadillas.
La forma circular que tiene el atrapasueños haría referencia a la forma
del sol y la luna. Además, las cuerdas que forman el tejido representarían el
cosmos. El círculo se podrá dividir en cuatro secciones que representarían los
cuatro puntos cardinales y los cuatro elementos: en el norte el aire, en el sur
el agua, en el este el fuego y en el oeste la tierra. Por última, se añaden
algunas plumas ya que, según los miembros de esta tribu, las plumas tienen la
virtud de barrer las energías negativas.
Aunque actualmente es posible adquirir un atrapasueños en muchos
lugares, también es posible fabricar uno propio. En cualquier caso, es
importante realizar un sencillo ritual para activar la eficacia de este objeto.
En primer lugar, debes exponer al atrapasueños a los primeros rayos de sol
mientras visualizas una escena feliz de tu vida a la vez que se piensa en
protección y seguridad. Una vez has realizado esta parte, hay que realizar un
círculo con un tierra, sal y ruda y se colocará el atrapasueños en el centro
del círculo durante una media hora para que reciba el efecto purificador de la
sal y la ruda. Una vez pasado este tiempo, el atrapasueños estará listo para
ser colocado encima de la cabecera de la cama. Es de vital importancia que el
objeto se cuelgue del techo, evitando el contacto con alguna pared o cualquier
objeto que pueda interrumpir su actividad. Asimismo, es importante que esté
situado en un lugar donde la luz del sol pueda alcanzarlo por la mañana para
limpiar las malas energías que haya podido capturar.
Con el paso del tiempo, los materiales con los que se
están fabricados terminan deteriorándose, por lo que es importante sustituirlos
o adquirir un nuevo atrapasueños.
De origen indígena, el atrapasueños ha conseguido arraigarse en distintas culturas, convirtiéndose en un importante objeto que muchas personas usan para combatir las malas energías y atraer a las positivas.


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