Ubicado en el atalayón de
Cabo Mayor y encabezando la bahía de Santander se encuentra el Faro de Cabo
Mayor. Una importante construcción marítima que se encendió por primera vez la
noche del 15 de agosto de 1839.
Este faro supuso un importante avance en la ciudad, ya que anteriormente desde tierra se comunicaban con los barcos empleando banderas durante el día y fogatas durante la noche. Con la construcción del barco, la ciudad de Santander se modernizó.
Desgraciadamente, este lugar
fue testigo de la tragedia cuando su entorno se vio sacudido por la Guerra
Civil. Como era habitual en esta contienda, ambos bandos cometían atrocidades
sobre los civiles. En esta ocasión, miembros del bando republicano apresaron a
varias personas, entre ellos un grupo de monjes de la abadía de Santa María de
Viaceli, y los arrojaron cruelmente a los acantilados situados a los pies del
faro, acabando con sus vidas. Durante el Franquismo, como forma de recordar el
suceso, se levantó una Cruz de los Caídos junto al faro.
Con el paso de los años, comenzaron a surgir rumores de que junto al faro se pueden escuchar gritos y quejidos que se confunden con el sonido de las olas golpeando insistentemente el acantilado. Es por ello que muchos se han acercado al lugar para investigar. La realización de psicofonías no es del todo viable por el excesivo ruido ambiental, pero sí se han podido sentir descensos de temperatura, sensación de ser observado e incluso bruscos cambios en la batería de los móviles o las grabadoras.
Uno de los investigadores
que decidió investigar este intrigante lugar es Jonathan Valle, que busca
fenómenos paranormales y los graba en su canal “In Search of Ghosts”.
No queda del todo claro si los sonidos que se pueden captar en el lugar son simplemente del mar o si realmente la trágica muerte de aquellas personas ancló sus almas a aquel faro.



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