domingo, 16 de marzo de 2025

LA ERMITA DE MONTESIÓN EN CAZORLA

A unos tres kilómetros de la jiennense localidad de Cazorla se encuentra en medio de la sierra el monasterio de Montesión, perteneciente a la orden de ermitaños de San Antonio y San Pablo.


Este lugar de retiro espiritual fue fundado en 1625 por San Julián Ferrer después de que la Virgen María se le apareciese en una cueva al lado de donde actualmente está su capilla. Se trata de un edificio bastante irregular pues ha sufrido grandes remodelaciones a lo largo de los años. Estuvo habitado, aunque de forma intermitente debido a distintas circunstancias, hasta diciembre de 2023 cuando Antonio, su último miembro, falleció.

Durante el último domingo de Septiembre, en este lugar se realiza la romería de la Virgen de Montesión, a la que se pasea por los alrededores de dicho monasterio.


En su interior todavía se conservan muchos restos de cuando los hermanos de la ermita vivían allí como muebles, escritorios, camas, crucifijos, botellas con alguna bebida e incluso poemas escritos a puño y letra por los ermitaños. Además, en la zona del osario es posible encontrar restos óseos, como calaveras, que allí fueron depositados.

Aunque no se conocen historias de fenómenos extraños, quizás por su ubicación, este lugar ha atraído a diferentes amantes del mundo paranormal que han querido recorrer e investigar cada rincón de la ya deshabitada ermita.

Dos jóvenes de Porcuna, Antonio Valero y Francisco Sánchez, se adentraron en la ermita para realizar un estudio paranormal, tal y como recogieron en su canal de YouTube “Paranormal Urbex”, colocando cámaras, grabadores y sensores en distintos lugares.

Paranormal Urbex

Tras revisar las imágenes, pudieron observar la presencia de un orbe en uno de los pasillos desprendiendo una extraña luz. Por otro lado, tras revisar los audios, comentan que en la zona del osario pudieron captar varias voces pertenecientes a hombres, mujeres e incluso se puede apreciar una voz infantil. Entre los mensajes que a través de estas psicofonías pudieron captar, se pueden entender “Que me dejes solo”, “Que lo apuñales”, “Levanta” o “Que se mueran”. A algunas de estas voces las acompañaban golpes o incluso el sonido de una puerta cerrándose.

Ellos no son los únicos investigadores que se han adentrado en la ermita de Montesión, pues varios grupos, atraídos por los tesoros que el tiempo ha ido dejando en sus distintas estancias, y mostrándose respetuosos con ellos, han podido captar distintas psicofonías, sombras o descensos en la temperatura como recoge en un video el canal "Lagarto con botas".

Lagaro con botas

Se desconoce qué es lo que ha producido esos leves fenómenos paranormales pero, lo cierto, es que la ermita de Montesión es un lugar que merece la pena visitar, no sólo por lo paranormal, sino por su historia y el privilegiado entorno en el que se encuentra.


sábado, 8 de marzo de 2025

DAR TRES VUELTAS AL CEMENTERIO

Los cementerios son esos silenciosos y lúgubres lugares en los que reposan los restos de los fallecidos, que muchos evitan pisar por respeto o temor, que otros visitan para honrar a sus difuntos o por los que otros pasean atraídos por la curiosidad y la singular belleza que las lápidas pueden proporcionar.


En muchas localidades, especialmente en el País Vasco, existen ciertas supersticiones que se sobre dar vueltas alrededor de los cementerios. Dicha superstición se convirtió en prohibición con el objetivo de proteger a la gente, siendo especialmente severa en fechas señaladas, como el Día de Todos los Santos, o durante la noche.

El motivo, según las tradiciones que han pasado de generación en generación, es que dar tres vueltas o más a un cementerio podría generar una alteración de las energías de la zona, perturbando así el descanso de los difuntos.

Hay quien asegura que, tras haber realizado estas vueltas, ya sea por desconocimiento o por osadía, ha tenido encuentros desagradables como la aparición de fuegos fatuos que parecían ser una advertencia, bruscos cambios de temperatura, extrañas sensaciones en el ambiente o sombras que se desplazaban entre las lápidas. Incluso hay quien asegura haber escuchado una lúgubre voz que le invitaba a marcharse o haber sentido alguna mano fantasmagórica agarrar alguna de sus extremidades o sentir algún tirón en el cabello.

Aunque algunas creencias van más allá, pues se rumorea que si se realiza este ritual, al finalizar la tercera vuelta quien aparecería en el camposanto sería el mismísimo diablo para llevarse al alma de quien osó realizar esa práctica.

Por muchos es sabido que estas localidades del norte de España eran habitadas por brujas. Y se creía que ellas realizaban este ritual con el objetivo de mostrarse poderosas ante los espíritus de los muertos y hacer saber a la población que no temían a la Muerte.

Sin embargo, al parecer si estas vueltas se realizan llevando una rama de laurel en la mano, no ocurriría nada pues el laurel actuaría como un amuleto protector evitando así el movimiento de malas energías.

Hoy día, esta prohibición parece seguir vigente en algunos de estos cementerios y la tradición ha pasado de generación en generación. No obstante, esta prohibición no parece ser suficiente para alejar a todos los curiosos que, buscando pasar un buen rato y poner a prueba sus límites, se atreven a acudir al cementerio de su localidad y dar tres vueltas.