miércoles, 21 de enero de 2026

La aldea maldita de Abuín (A Coruña)

En el municipio coruñés de Rianxo se encuentra la antigua aldea de Abuín, una aldea conocida por haber sufrido una importante maldición.


En el pasado, esta aldea estuvo bastante poblada. Pero entre los siglos XIV y XVI sus habitantes se marcharon sin dar motivo y los rumores sobre la maldición de Abuín comenzaron a coger fuerza.

Según se comenta, durante una época de hambruna, los habitantes de Abuín asaltaron el Monasterio de Armenteira y robaron un tesoro con el que poder paliar las penurias que pasaban. Tras regresar a la aldea, entregaron el tesoro al cura del pueblo, que lo escondió en la capilla. Pero, al día siguiente, encontraron al sacerdote muerto.

Este suceso asustó a los habitantes de Abuín, quienes relacionaban la muerte de aquel hombre con el robo del tesoro, pues había sido él quien lo había escondido, siendo así cómplice, en lugar de pedir que lo devolviesen.

Pero la muerte del sacerdote no fue la única que se produjo, pues poco a poco muchos de sus vecinos fueron pereciendo, mermando así la población de la localidad. Fueron muchos quienes decidieron grabar cruces en los dinteles de las puertas de sus casas, esperando que así la maldición, que realmente era una epidemia de Peste Negra, pasase de largo. Pero, al ver que esta no se frenaba, los vecinos decidieron marcharse del pueblo, esperando escapar de la maldición de Abuín.

Algunos de ellos, que no se trasladaron muy lejos, fundaron en esa nueva localidad la nueva aldea de Abuín, localidad que actualmente consta de unos 100 habitantes.

En cuanto al tesoro, aunque algunos vecinos trataron de devolverlo al monasterio para así eliminar la maldición, nadie lo encontró. Se cree que está enterrado en algún lugar secreto de la aldea que nadie conoce, por lo que la maldición nunca podrá ser eliminada.

Hoy día, poco queda ya de aquella aldea maldita pues la vegetación se apoderó de las calles y casas abandonadas, sepultándolo prácticamente todo durante el paso del tiempo. Y, aunque aún es posible recorrer algunas zonas, hay quien prefiere pensárselo dos veces antes de hacerlo por miedo a que la maldición siga latente.

lunes, 12 de enero de 2026

EL SANATORIO DE ABADES (TENERIFE)

En el municipio tinerfeño de Arico, entre Abades y la Punta de Abona, se construyó un sanatorio  en 1943 para tratar a los leprosos de la zona, pues en el archipiélago se produjo un importante brote de lepra, aunque por fortuna no llegó a considerarse pandemia.

El complejo, que contaba con hospital, crematorio, escuelas, edificios administrativos y una iglesia, nunca llegó a recibir ningún leproso pues un mal diseño hizo que la orientación del edificio produjese que el viento favoreciese los contagios en lugar de evitarlos. Además, cuando el sanatorio estuvo terminado, la enfermedad había mejorado y ya existía cura.

En los años 70 fue destinado como edificio militar para practicar tiro, aunque no duró muchos años con esta función, siendo abandonado.

Posteriormente, en el año 2002 el terreno fue vendido a un promotor italiano que quiso construir un complejo turístico, algo que nunca sucedió quedando los edificios a merced del tiempo. No obstante, puntualmente se ha usado para grabar alguna toma para películas o anuncios debido a su enigmático estado. Además, algunos aficionados al paintball utilizan este espacio para practicar este juego, pues ofrece bastantes espacios para imaginar que uno está dentro de un videojuego o en el campo de batalla.

Tras este abandono, muchos grupos satánicos han accedido a su  interior para realizar rituales oscuros, realizar ouijas e incluso realizar sacrificios animales, todo con el objetivo de invocar a fuerzas negativas y entes malignos.

Además, a pesar de no conocerse muertes en su interior, hay quien asegura haber sido testigo de extraños fenómenos como ver sombras en estancias vacías, captar orbes al tomar fotografías o poder registrar pequeñas psicofonías. Por un lado, hay quien considera que estos fenómenos se deberían a estos rituales satánicos, que habrían atado a este desolado lugar a entes de otros planos. Por otro lado, hay quien cree que estas presencias se trataría de militares que perdieron la vida allí de alguna forma traumática y cuyas muertes nunca fueron publicadas (desde una bala perdida durante una práctica de tiro, a un disparo premeditado). Incluso hay quien va más allá y cree que algún civil llegó a morir allí por meterse donde no debía y que este suceso se ocultó.

En cualquier caso, el sanatorio de Abades se ha convertido en un lugar que atrae a muchos curiosos debido al llamativo estado en el que se encuentra y al lugar en el que fue erigido.