31 octubre 2024

SUEÑOS PREMONITORIOS

Los sueños son la actividad cerebral que se produce cuando dormimos. Todos soñamos, aunque no siempre lo recordemos. Y en estos momentos nuestro cerebro nos muestra imágenes sobre cosas que nos han ocurrido, recuerdos buenos y malos, sensaciones agradables y pesadillas que nos desvelan.

Pero, ¿todo lo que soñamos es un simple sueño? ¿Qué ocurre con las personas que alguna vez ha soñado con algo que se ha terminado cumpliendo? Esto es lo que se conoce como sueños premonitorios.

A diferencia de los sueños comunes, los sueños premonitorios siempre se desarrollan sobre situaciones y entornos reales. Además, cuando la persona despierta, es capaz de recordar muchos detalles, no sólo de lo que ocurría en el sueño, sino de detalles del entorno (objetos, personas, edificios, colores…)

A lo largo del tiempo son muchos quienes aseguran haber tenido sueños premonitorios, haber soñado con situaciones que con los días se ha hecho realidad. Las civilizaciones antiguas ya comentaban este fenómeno, lo que relacionaban con mensajes de los dioses cuyo significado debían averiguar.

Por ejemplo, el conocido escritor Mark Twain, autor de “Tom Sawyer”, soñó que su hermano Henry estaba muerto en un ataúd en el que sostenía un ramo de flores blancas con una rosa roja. Días después, Henry tuvo un accidente mortal navegando por el Mississippi y, tanto el ataúd como el ramo de flores eran tales y como el escritor soñó.

Otro curioso ejemplo tuvo lugar en 1966 cuando en Aberfan (Gales) una escuela fue sepultada por los escombros de una mina de carbón. El psiquiatra Jonh Baker se entrevistó con varios ciudadanos y, para su asombro, muchos soñaron con este fatal accidente, como si este sueño premonitorio hubiese sido compartido por muchos.

Por su parte, Napoleón Bonaparte soñó con la derrota en Waterloo días antes de que se produjese dicha batalla.

Otro famoso sueño premonitorio lo tuvo Abraham Clinton, quien soñó con su propia muerte y que comentó a un amigo suyo.

Por otro lado, el actor Mark Ruffalo comentó en una entrevista que tuvo un sueño premonitorio sobre que tenía un tumor cerebral. Efectivamente, las pruebas médicas indicaron que tenía un tumor cuya extirpación le produjo sordera en el oído izquierdo.

El también actor David Janssen, protagonista de la serie de televisión "El fugitivo", se vio en sueños a sí mismo muerto en un ataúd tras haber sufrido un ataque al corazón, algo que a los pocos días ocurrió.

El obispo de los Balcanes, Joseph de Lany, soñó que leía una carta en la que le informaban del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en Sarajevo, un suceso que terminó ocurriendo y dando lugar a la Primera Guerra Mundial.

Finalmente, el poeta Federico García Lorca también tenía sueños premonitorios en los que veía cadáveres en lugares que terminaron siendo fosas comunes de la Guerra Civil Española. También llegó a soñar sobre su propia muerte, reflejándolo en el poema “Fábula y rueda de los tres amigos”.

Todos estos testimonios de personas mundialmente conocidas son cuanto menos sorprendentes, especialmente porque comparten a la muerte como protagonista.

No obstante, hay quien opina que los sueños premonitorios se basan en porcentajes y azar pues, al soñar situaciones cotidianas, estamos reproduciendo nuestras propias rutinas con lo cual no sería difícil que los sucesos de estos sueños se cumplan.

En cualquier caso, exista o no esta habilidad, los sueños premonitorios siguen siendo un enigma.

¿Alguna vez has tenido un sueño premonitorio?

20 octubre 2024

EL DEMONIO DE IZNATORAF

Iznatoraf es una localidad de Jaén cuyo nombre, de origen árabe, significa “fortaleza de la tierra”, siendo en época musulmana una importante medina ubicada en un perfecto enclave.


Esta localidad, que presenta un rico casco histórico, es también conocido por la presencia de San Juan de la Cruz, que en ocasiones pernoctaba en un monasterio trinitario cercano. Al parecer, en una ocasión San Juan de la Cruz realizó un exorcismo a un hombre que había sido poseído por un demonio. Este hombre había recibido más exorcismos anteriormente sin éxito. Pero el resultado con el exorcismo de San Juan de la Cruz, quien ya había realizado otros exitosos exorcismos con anterioridad, fue totalmente distinto pues, según cuenta en su obra escrita Fray Jerónimo de San José, en cuanto San Juan de la Cruz apareció ante el hombre poseído, este empezó a temblar como si el demonio en su interior temiese la presencia de aquel hombre santo y  que, a través de la boca del hombre, el demonio protestó antes de abandonar aquel ya maltrecho cuerpo que tanto había torturado.


No obstante, aunque el demonio abandonó aquel cuerpo, no abandonó Iznatoraf pues, según cuentan sus vecinos, tras la muerte de San Juan de la Cruz, cada día cuando el reloj marca las 3 de la madrugada, el demonio sale de su escondite y pasea por las calles colindantes a la puerta del Arrabal, el lugar y la hora en las que fue derrotado por el Santo, buscando a una nueva víctima a la que poseer, aunque se desconoce si en alguna ocasión lo ha vuelto a lograr.

De esta forma, Iznatoraf invita a los turistas a pesar por sus calles y descubrir sus rincones, aunque quizás sea mejor evitar hacerlo en la noche, cuando el reloj de la iglesia marca las 3 pues nunca se sabe si el demonio puede volver a aparecer.

07 octubre 2024

LA LEYENDA DE LA TRAGANTÍA

 Al sur de Jaén se encuentra Cazorla, una bella localidad de unos 7000 habitantes conocida por su rico patrimonio y por perfecta ubicación en la naturaleza.


Entre los lugares que se pueden visitar, y que atrae la atención de los visitantes, se encuentra un pasadizo subterráneo que recorre Cazorla desde pies de las ruinas de la iglesia de Santa María hasta llegar a una cueva cercana al castillo de la Yedra. Y, aparte de lo llamativo de atravesar este pasadizo, es interesante conocer la leyenda que esconde en su interior.


Según se cuenta, cuando la ciudad fue Reconquistada durante el reinado de Fernando III “El Santo”, vivía en el castillo de La Yedra el gobernador árabe de la ciudad con sus tres hermosas hijas. En el momento en el que el ejército cristiano entró en la ciudad, temiendo que su hija preferida sufriese algún daño, la encerró en una cueva subterránea cerca del castillo con el fin de protegerla. El gobernador le prometió que le esperase allí porque cuando terminase la batalla volvería a rescatarla. Pero esto no sucedió ya que el ejército cristiano ganó la batalla.

La joven esperó en el pasadizo durante años incapaz de abandonar aquellos pasadizos por lo que se terminó convirtiendo en la Tragantía, un ser mitad mujer, mitad lagarto cuyo cántico se puede escuchar entre los muros de la fortaleza.

Pero la leyenda no acaba aquí, pues hay quien dice que en la noche de San Juan esta criatura abandona el pasadizo y se la escucha cantar la siguiente triste canción que se ha vuelto popular:

Yo soy la tragantía

hija del rey moro,

quien me oiga cantar

no verá la luz del día

ni la noche de San Juan.

Dicen que si algún niño escucha esta canción quedará hipnotizado y la Tragantía lo devorará.

Tal es la fama de esta leyenda cazorleña que en los subterráneos donde tiene lugar pusieron una estatua simulando ser la Tragantía aunque, quizás, la verdadera criatura está observando a los turistas atravesar el pasadizo esperando a que llegue la noche de San Juan para cantar su conocida canción y tener alguna pobre víctima para cazar.