Porzuna es una localidad de Ciudad Real, ubicada en la comarca de los Montes, que cuenta con alrededor de 3530 habitantes.
Durante la mal llamada “Gripe Española”, y especialmente durante su tercer brote en 1919, Porzuna fue una localidad que sufrió bastante las consecuencias de esta epidemia a pesar de no ser un lugar muy poblado y tampoco de tránsito de viajeros, pues siempre ha sido conocida por ser una localidad más bien aislada que contaba con suficientes recursos como para autoabastecerse.
Debido a este alto número de
fallecidos en tan poco tiempo, los entierros se produjeron de forma abrupta, a
poca profundidad en un lugar conocido
como “El Calvario”, formando una especie de fosa común pues no podían
permitirse dedicar tiempo a realizar muchas tumbas individuales.
Décadas más tarde, se
construyó el cementerio municipal en otro lugar de la localidad y sobre este
mismo lugar, donde los restos de los fallecidos por la fiebre española
descansaban, se construyó un colegio. Hoy día, algunos de los adultos que
fueron a aquel colegio, aseguran que por la noche era habitual ver unas
extrañas luces desplazándose con lentitud en el patio del colegio que se
identificaron como fuegos fatuos producidos por los restos que a tan poca
profundidad se encontraban, llegando a asustar a muchos de los testigos de este
fenómeno. Incluso hay quien asegura haber sentido extrañas sensaciones en sus
alrededores cuando el colegio se encontraba vacío, como extraños descensos de
temperatura o llegar a ver sombras cruzando aquel patio de recreo a pesar de no
haber nadie en su interior.
Durante aquella época, se
prohibió a los niños hacer cualquier juego de excavación. No obstante, no todos
los niños hacían caso a aquella norma llegando, durante sus juegos de recreo, a
desenterrar restos humanos de los fallecidos en aquel lugar.
Actualmente, el colegio se
encuentra en otra zona del pueblo (irónicamente, bastante cerca del actual
cementerio), aunque se desconocen fenómenos extraños que hayan podido ocurrir
allí más allá de las cientos de anécdotas que los alumnos viven en el centro
educativo cada día.
En cuanto a "El Calvario", hoy día es un parque y los restos de los fallecidos se terminaron trasladando al actual cementerio municipal, aunque hay quien dice que tal traslado no se hizo y que siguen en aquel lugar. En cualquier caso, no se ha reportado ningún caso extraño que deba preocupar a sus transeúntes ni nadie ha sido testigo recientemente de sombras o luces durante la noche.


