domingo, 5 de enero de 2025

ARTABÁN, EL CUARTO REY MAGO

Durante la primera semana de enero llega el final de la Navidad y, con ello, tiene lugar uno de los momentos más esperados por los niños, y no tan niños: el día de los Reyes Magos. Este día se celebra en todos los rincones de España con una cabalgata durante la tarde-noche del día 5 en la que Melchor, Gaspar y Baltasar saludan y reparten caramelos u otros obsequios a todos los espectadores. Y, durante esa noche, los Reyes Magos visitan todas las casas para dejar regalos a los niños que se han portado bien, haciendo que la mañana del 6 de enero esté cargada de nervios e ilusión.

Pero lo cierto es que, según un escrito del siglo XIX de Henry van Dyke, hubo un cuarto Rey Mago: Artabán.


Cuando los magos de Oriente se dirigían a Belén siguiente la famosa estrella, Artabán portaba unas piedras preciosas como ofrenda pero nunca llegó a su destino. El motivo, según se cuenta, es que durante su viaje se topó con un hombre al que habían robado y se detuvo para ayudarle. Debido a esta buena acción, el mago no llegó a tiempo al pesebre. Al parecer, Artabán siguió a la Sagrada Familia durante su huida de Herodes pero nunca logró alcanzarlos ya que, durante todo su viaje, se detuvo a ayudar a personas que le necesitaban.



Finalmente, años después, este Mago se encontró con Jesucristo en el Gólgota cuando estaba en la cruz y, tras el conocido terremoto que se produjo tras su muerte, una piedra cayó sobre la cabeza de Artabán. Instantes antes de morir, Artabán lamentó no haber llegado a tiempo para dar su ofrenda al, entonces, Niño Jesús pero en su mente escuchó una voz que le decía que la mayor ofrenda fue haber ayudado a todos aquellos necesitados durante su camino en lugar de evadirlos para cumplir su objetivo. Feliz y aliviado, Artabán murió en aquel lugar con el sentimiento de sí haber cumplido con su cometido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario