28 septiembre 2025

LA LEYENDA DE PEDRO EL PIRATA

Torrevieja es una conocida localidad costera de Alicante que durante la época estival alberga a una gran cantidad de turistas que buscan unos días de playa.

En esa ciudad existe una leyenda sobre un pirata y contrabandista, de nombre Pedro que vivía en la Plaza de Oriente y al que todos sus vecinos daban la espalda por su mala vida. Esto repercutía aún más en su personalidad pues, al sentirse despreciado, se volvió egoísta y huraño.

Un día, apareció en la zona un perro huyendo de unos jóvenes que lo estaban maltratando, intentado encontrar un refugio. Los vecinos, al ver la situación, se limitaban a echar al perro de sus puertas hasta que el animal terminó frente a la choza de Pedro el Pirata. El hombre, al ver al perro asustado y apaleado, lo acogió en su casa y lo cuido hasta que, años después, el perro murió y Pedro lo enterró en el patio.

Algunos días más tarde, la hija de una vecina falleció de tuberculosis y el pirata, que con el tiempo había dejado de ser tan solitario, acudió al velatorio. La madre comentó que su hija quería ser enterrada con el ataúd lleno de flores, pero en esa zona costera estas no crecían. Pero, para sorpresa de todos, Pedro apareció con un gran número de flores. Y es que, justo donde había enterrado a su fiel mascota, las flores habían crecido fuertes y hermosas.

Tiempo después, otro vecino de Pedro falleció, y los vecinos acudieron a él para descubrir que, una vez más, sobra la tumba del perro, volvían a crecer numerosas flores. Y, en múltiples ocasiones, este suceso se repitió de forma mágica. Todo parecía indicar que aquel perro quería devolverle el favor a la única persona que le ayudó para que pudiese conseguir el aprecio de los demás.

Desde entonces, la gente de Torrevieja dejó de darle la espalda a Pedro el Pirata y le acogieron como a un antiguo contrabandista dispuesto a ayudar a los demás.

14 septiembre 2025

EL TÚNEL DE LA ENGAÑA

El túnel de La Engaña es un largo túnel ferroviario de casi 7000 metros de longitud ubicado entre las provincias de Cantabria y Burgos, mandado construir para facilitar el recorrido del ferrocarril Santander-Mediterráneo.


El inicio de estas obras tuvo lugar en 1942. Evidentemente, construir este túnel no iba a ser una tarea fácil y se empleó como mano de obra a reclusos republicanos de dos destacamentos penales. Debido a la necesidad de albergar a estos reclusos y a sus familias, se construyeron los poblados de Pedrosa de Valdeporres y Vega de Pas. Durante varios años, estos presos trabajaron en condiciones muy duras, llegando a realizar turnos de 12 horas diarias, sin apenas maquinarias. Debido a la peligrosidad y malas condiciones, muchos obreros murieron, víctimas de desprendimientos, o por el excesivo trabajo físico que la obra implicaba. Y muchos de los que vivieron, padecieron silicosis por la continua inhalación de polvo y partículas tóxicas.



El 9 de octubre de 1945, la mayoría de estos presos fueron indultados de sus cargos por el trabajo realizado. No obstante, muchos siguieron trabajando en el túnel pues vieron en él la oportunidad de recibir un sustento. Además, les resultaba más fácil continuar con ese trabajo que trasladarse y buscar uno nuevo, aunque las condiciones laborales tampoco mejoraron mucho más. No obstante, lo que inicialmente iba a durar 52 meses, tal y como estaba proyectado, se alargó durante 17 años hasta que el proyecto se quedó sin fondos, la obra se paralizó y el túnel fue abandonado. No obstante, era utilizado como atajo por algunos conductores temerarios cuando el paso principal quedaba bloqueado por la nieve. Pero en 1990 y en 1999 se produjeron un par de derrumbes que inutilizaron el túnel por completo.

Pero, lejos de quedar olvidado, su historia parece seguir presente por los extraños sucesos que ocurren en sus alrededores.

Actualmente, es posible visitar la boca del túnel de la Engaña, siendo una ruta senderista bastante frecuentada. Algunos visitantes han reportado extraños sucesos como voces o gritos que surgen del interior del túnel, como si hubiese alguien atrapado dentro. También se han podido sentir pisadas y ver sombras en los alrededores o fuertes ruidos parecidos a piedras en movimiento, como si alguien las estuviese apartando o removiendo. Hay quien asegura que se trataría de los presos que murieron durante la construcción del túnel, pues sus almas aún estarían allí atrapadas intentando escapar de la trampa mortal en la que se convirtió para ellos La Engaña.

Pero eso no es todo, pues en la cercana carretera CA-631 que une las localidades Vega de Pas (una de los poblados construidos para alojar a los presos) y de Estacas de Trueba también es posible avistar extraños fenómenos. Varios conductores aseguran que al pasar a la altura de la abandonada estación de tren, han podido ver siluetas humanoides cruzar la carretera, obligándoles a frenar. Alguno incluso asegura que estas figuras llevaban ropas ajadas y aspecto demacrado.

Se convierte así el túnel de La Engaña y sus alrededores en un lugar que, por su peso histórico y su entorno merece la pena visitar, pero es importante estar atento a los extraños sucesos que se puedan presenciar.