domingo, 30 de noviembre de 2025

EL COLEGIO DE ESCOLAPIOS DE ALELLA

En la provincia de Barcelona se encuentra Alella, un municipio perteneciente a la comarca de El Maresme, de unos 10.200 habitantes.

En esta localidad se encuentra un impresionante edificio que fue una escuela - internado religioso perteneciente a la orden de los Escolapios que abrió sus puertas en 1916 y que durante años fue remodelado para poder albergar más estancias y a más estudiantes.


Con la llegada de la nueva ley educativa que propuso la II República, se retiró el permiso de enseñanza a las órdenes religiosas, por lo que el edificio pasó a formar parte de la Mutua Eduard Llanas.

Tras el inicio de la Guerra Civil, los religiosos que allí vivían se vieron obligados a abandonar el edificio, siendo ocupado por niñas de un asilo cercano a Madrid que allí fueron trasladadas para protegerlas del cruel conflicto bélico.

Finalizada la guerra, el edificio reabrió sus puertas como una escuela que atendía tanto a alumnos internos como externos, aunque las actividades que podían realizar estaban bastante controladas y algunas fueron prohibidas por el Gobierno civil.

En el año 1978, el edificio dejó de servir como escuela y el uso que se le daba fue cambiando, quedando como un complejo en uso para aquellos colegios de Barcelona que no tenían bastantes recursos como biblioteca, pistas, etc.

Finalmente, en el año 2000 el colegio cerró sus puertas quedando completamente abandonado. No obstante, este singular edificio nunca cayó en el olvido, pues poco a poco varios curiosos decidieron aventurarse y explorar sus ahora vacíos y oscuros pasillos.

Muchos de los que se atrevieron a cruzar sus puertas aseguran haber sido testigos de una extraña atmósfera que rodea el edificio, cuyo exterior ya otorga de sí un interesante halo de misterio. Entre los distintos testimonios que circulan, se habla de extraños ruidos o pasos en pasillos vacíos, puertas que se abren solas sin que haya corrientes, voces y risas infantiles que hay quien asegura que se trata de las voces de quienes allí estudiaron, que quedaron atrapadas en el edificio, o lo que se identifica como un coro de niñas cantando, quizás las voces de aquellas niñas que se refugiaron allí durante la contienda.


Conforme estas experiencias fueron viendo la luz, algunas personas que trabajaron en el centro cumpliendo alguna función (profesores, limpieza, ordenanza…) tomaron la decisión de hablar de sus propias experiencias. Según cuentan estos testigos, en varias ocasiones pudieron ver sombras desplazándose por los pasillos, objetos que cambiaban de lugar o puertas que se cerraban solas, todo esto acompañado de una extraña sensación que les provocaba un nudo en el estómago.

Pero el que sin duda es el testimonio más inquietante de todos es el que asegura haber visto manchas con forma de rostros en las paredes, y se trataría de los sacerdotes y estudiantes que fallecieron en aquel lugar, pues una parte de ellos se ha quedado conectada a ese lugar. Además, también se comenta que en el colegio hubo extrañas desapariciones de alumnos o muertes inexplicables. Todo esto apuntaba a experimentos que se realizaban con los estudiantes en unos pasadizos ocultos en el subsuelo y a los que hoy día es imposible acceder.

Actualmente, resulta mucho más complicado acceder al edificio pues se encuentra vigilado por una empresa de seguridad ya que fue adquirido recientemente por un nuevo propietario con la idea de convertir el antiguo colegio de escolapios en un hotel. La duda que queda es, si el proyecto sale adelante y el hotel abre sus puertas, ¿los huéspedes serán también testigos de estos fenómenos paranormales?

domingo, 16 de noviembre de 2025

LA FÁBRICA DE MUÑECAS DE SEGORBE

Segorbe es una localidad de unos 9640 habitantes, ubicada en la provincia de Castellón.


A las afueras de este municipio se encuentran los restos de la que fue una importante fábrica de muñecas de porcelana, regentada por los hermanos Ramón y Josefina Inglés Capella, ambos formados en Bellas Artes, quienes decidieron, en los años 70, dedicarse a crear muñecas de porcelana.


Inicialmente, su taller se encontraba en su domicilio familiar, en la localidad de Bétera. Poco a poco, estas obras en forma de muñeca consiguieron bastante fama, por lo que el pequeño taller en el que trabajaban se quedó pequeño para la alta demanda que había, por lo que en los años 80 los hermanos adquirieron un antiguo molino del siglo XVI situado en Segorbe, para trasladar allí la fábrica. La fábrica de muñecas siguió prosperando y funcionando, a pesar de que los empleados parecían no estar del todo cómodos trabajando allí y muchos renunciaban a su puesto alegando la distancia de la fábrica con sus domicilios. Pero el duro golpe para los hermanos llegó en la década de los 90, pues el negocio comenzó a mostrar pérdidas y los hermanos se vieron obligados a cerrar. Además, la salud de Ramón comenzó también a resentirse, falleciendo en 1997 y, aunque su hermana intentó continuar con lo que quedaba de la venta de muñecas de porcelana, finalmente tuvo que desistir.

Un nuevo propietario adquirió la fábrica con el objetivo de convertirlo en una residencia, pero su repentino fallecimiento hizo que el proyecto no siguiese adelante quedando el edificio abandonado.


Finalizando la década de los 2000, muchos curiosos comenzaron a interesarse por este antiguo edificio y a especular sobre una posible maldición que hacía a los anteriores empleados huir, que había llevado a la quiebra una importante fábrica, que había hecho enfermar a Ramón y que había supuesto el fallecimiento de su nuevo propietario. Los vecinos comentaban que era como si algo en el edificio no quisiese que otras personas ocupasen ese espacio.

Fue entonces cuando muchos comenzaron a investigar la historia del edificio. Descubriendo que este lugar que, inicialmente fue un molino de los frailes de la Cartuja de Valldecrist hasta que llegó la Desamortización de Mendizábal en 1835, quedando así abandonado por primera vez. Pero el verdadero terror llegó durante la Guerra Civil cuando muchos vecinos fueron ejecutados y arrojados a los pozos que había dentro del edificio. Además, el edificio también fue usado para esconder los cuerpos de los civiles que injustamente fueron asesinados durante el conflicto. Por ello, existe la teoría de que quienes han maldecido el edificio son las almas de quienes allí perdieron la vida de forma tan trágica. Incluso hay quien asegura que estas atormentadas almas pudieran haberse introducido en esas muñecas para atormentar a los empleados de la fábrica.

Actualmente, el edificio está prácticamente en ruinas, llegando a catalogarse en 2016 como edifico en ruinas, y acceder a él no es fácil. Los que se han atrevido a ello, comentan que el ambiente está bastante cargado, con la sensación de que alguien les observa. Las pocas estancias que quedan de pie están llenas de moldes o de trozos de muñecas de porcelana, creando un ambiente aún más raro. Varios grupos de aficionados que se han adentrado en la abandonada fábrica han podido captar psicofonías y orbes, llegando a sentir una presencia que les hacía sentirse incómodos, como si alguien les advirtiese de que no deberían estar allí.



Algunos valientes, o quizás incautos, han llegado a realizar sesiones de espiritismo e incluso pequeños sacrificios satánicos, intentando usar cualquier resto de muñeca como contenedor de cualquier entidad que pudiesen invocar. Incluso se comenta que hubo quien llegó a llevarse la cabeza de una muñeca como trofeo por su gesta pero que a los pocos días la llevó de vuelta a la fábrica pues comenzó a encontrarse mal y a tener extrañas visiones.

De esta forma, la antigua fábrica de muñecas de Segorbe se convierte en un lugar marcado por importantes sucesos Históricos y que resulta interesante para todos aquellos aficionados del mundo paranormal que se atrevan a franquear sus quebradizos muros para contemplar el desolador y espeluznante interior.

sábado, 1 de noviembre de 2025

ESPEJOS

Los espejos son esos elementos decorativos que podemos encontrar en cualquier casa, ya sea para poder observar nuestro reflejo o para crear juegos de luces que den más luminosidad y amplitud a ciertas estancias.


Pero no siempre todo lo relacionado con los espejos trae consigo algo bueno, especialmente cuando a difuntos se refiere. El motivo es que los espejos son considerados por muchos objetos especiales que pueden reflejar elementos de otros planos, así como tener la capacidad de abrir portales. Por tal motivo, cuando una persona fallecía, todos los espejos de esa casa se tapaban con telas, a poder ser negras, o se les daba la vuelta durante varios días, pues existía el riesgo de que el alma del difunto, en su búsqueda del Más Allá, quedase en ellos atrapado y no pudiese encontrar el esperado descanso eterno.


En relación con este aspecto, existe la creencia de que si en un espejo se encuentra atrapado un espíritu, éste tratará de absorber la energía de las personas que se miren en él, produciendo cansando, tristeza e incluso conduciendo a esas personas a abandonarse hasta morir o incluso a cometer suicidio.

Además, otro motivo para evitar los espejos tras el fallecimiento de un ser querido es que si una persona al contemplar su reflejo ve junto a él al difunto, esto sería un claro anuncio de la muerte de esa persona.

Hay quien asegura haber percibido sombras o siluetas humanoides reflejadas en espejos en estancias vacías, dando a entender que en ese lugar se encontraba algún ente con la energía suficiente como para materializarse como un reflejo.

Tal es el poder místico de los espejos, que hay quien los utiliza en distintos rituales para reflejar la luz de la luna o la luz de las velas y así cargarlos de energía para, posteriormente, usarlos como portales con los que invocar a entes malignos de otros planos, principalmente a demonios.


Incluso existen ciertas leyendas extendidas entre los más jóvenes sobre los pasos para poder invocar a ciertos entes como a “Verónica”, una joven que se comenta que falleció mientras realizaba una sesión “Ouija” y cuyo espíritu quedó atrapado entre los planos. Este ritual de invocación implicaría nombrarla tres veces frente a un espejo en una estancia a oscuras o únicamente iluminada con velas, colocando previamente frente al espejo un cuchillo o unas tijeras. Según esta leyenda, si el ritual es eficaz, Verónica aparecería a través del espejo y con el cuchillo o tijeras mataría a quien la ha llamado.

Por otro lado, los espejos pueden servir de advertencia ya que, si una persona frente a un espejo no se refleja, implicaría que esa persona está desprovista de alma y que, por tanto, puede tener intenciones ocultas y oscuras. En la cultura popular, así las personas se protegían de los vampiros, pues estas criaturas de apariencia humana no se reflejan en los espejos, por lo que sería fácil identificarlos de esta forma. También hay quien al ver a una persona en un espejo, su rostro reflejado se mostraba distinto (deformado o con alguna mueca), lo que sería también una advertencia de que esa persona no es de fiar, pues tiene malos propósitos.


Finalmente, más allá de su relación con el mundo espiritual, los espejos han sido siempre tratados con mucho cuidado debido a que romper uno de estos objetos implicaría siete años de mala suerte. El motivo parece estar en una creencia de que, dado que el espejo refleja el alma, al romper un espejo se rompería el alma, necesitando ese tiempo para recuperarse, brindando por ello esa mala suerte. Como forma de contrarrestar esta mala suerte, existe un ritual que consiste en coger un puñado de sal con la mano derecha y arrojarlo hacia atrás por encima del hombro izquierdo.


Se convierten de esta forma los espejos en objetos que podemos encontrar en cualquier casa pero que, si no se usan con cuidado, pueden tornar nuestras vidas a sendas oscuras y peligrosas.