Segorbe es una localidad de unos 9640 habitantes, ubicada en la provincia de Castellón.
Finalizando la década de los 2000, muchos curiosos comenzaron a interesarse por este antiguo edificio y a especular sobre una posible maldición que hacía a los anteriores empleados huir, que había llevado a la quiebra una importante fábrica, que había hecho enfermar a Ramón y que había supuesto el fallecimiento de su nuevo propietario. Los vecinos comentaban que era como si algo en el edificio no quisiese que otras personas ocupasen ese espacio.
Fue
entonces cuando muchos comenzaron a investigar la historia del edificio.
Descubriendo que este lugar que, inicialmente fue un molino de los frailes de
la Cartuja de Valldecrist hasta que llegó la Desamortización de Mendizábal en
1835, quedando así abandonado por primera vez. Pero el verdadero terror llegó
durante la Guerra Civil cuando muchos vecinos fueron ejecutados y arrojados a
los pozos que había dentro del edificio. Además, el edificio también fue usado
para esconder los cuerpos de los civiles que injustamente fueron asesinados
durante el conflicto. Por ello, existe la teoría de que quienes han maldecido
el edificio son las almas de quienes allí perdieron la vida de forma tan
trágica. Incluso hay quien asegura que estas atormentadas almas pudieran
haberse introducido en esas muñecas para atormentar a los empleados de la
fábrica.
Actualmente, el edificio está prácticamente en ruinas, llegando a catalogarse en 2016 como edifico en ruinas, y acceder a él no es fácil. Los que se han atrevido a ello, comentan que el ambiente está bastante cargado, con la sensación de que alguien les observa. Las pocas estancias que quedan de pie están llenas de moldes o de trozos de muñecas de porcelana, creando un ambiente aún más raro. Varios grupos de aficionados que se han adentrado en la abandonada fábrica han podido captar psicofonías y orbes, llegando a sentir una presencia que les hacía sentirse incómodos, como si alguien les advirtiese de que no deberían estar allí.
Algunos valientes, o quizás incautos, han llegado a realizar sesiones de espiritismo e incluso pequeños sacrificios satánicos, intentando usar cualquier resto de muñeca como contenedor de cualquier entidad que pudiesen invocar. Incluso se comenta que hubo quien llegó a llevarse la cabeza de una muñeca como trofeo por su gesta pero que a los pocos días la llevó de vuelta a la fábrica pues comenzó a encontrarse mal y a tener extrañas visiones.
De
esta forma, la antigua fábrica de muñecas de Segorbe se convierte en un lugar
marcado por importantes sucesos Históricos y que resulta interesante para todos
aquellos aficionados del mundo paranormal que se atrevan a franquear sus
quebradizos muros para contemplar el desolador y espeluznante interior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario