En Torrelles de Llobregat (Barcelona) se encuentra un cementerio que acoge
los restos de alrededor de 1500 animales.

Dicho cementerio se encuentra en un bosque
en el medio de un valle. No obstante, desde hace siglos dicho bosque fue
elegido por diversas personas para enterrar a sus mascotas, o animales de
granja en el caso de los campesinos, al resultarles un paraje hermoso que les
permitía devolver a sus queridos animales a la naturaleza. Pero en 1972, dicho
bosque se convirtió de forma oficial en un cementerio de animales, aumentando
de esa forma el número de animales allí enterrados.
No obstante, al parecer en el lugar es
posible escuchar ladridos, así como extraños aullidos o gemidos, así como ver
pequeñas sombras con forma de gatos o perros que se mueven entre las tumbas o
brumas azuladas que emergen de las tumbas de los animales.
Muchos han sido los testigos de tales fenómenos paranormales, lo que les ha
hecho huir del lugar por temor a ser atacados por algún animal salvaje. Además,
varios científicos han acudido al cementerio tratando de encontrar una
explicación a tales aullidos sin sacar nada en claro.
Un testigo explica que una noche, saliendo
del cementerio, su chaqueta se quedó enganchada a algo invisible, como si un
animal estuviese tirando de él. Tal fue el miedo que el hombre sintió, que sin
atreverse a darse la vuelta, se quitó la chaqueta y salió corriendo. Al día
siguiente, regresó a por su chaqueta encontrándola en el camino del cementerio
con unos pequeños orificios. El hombre miró alrededor pensando que quizás se
había enganchado con una rama, pero allí no había da con lo que se pudiese
haber enganchado.
Además, algunas personas que acuden al cementerio
para visitarlo, atraídos por la curiosidad de ver un cementerio de animales,
pudieron notar como si un perro o un gato les pasase entre las piernas. Un
testimonio explica que llegó a sentir la lengua áspera de un gato rozándole el
tobillo.
Según algunos investigadores de lo
paranormal, tras la muerte de los animales, conservan energía astral,
principalmente los animales que, al estar en contacto con personas, han
absorbido energía astral de sus dueños. De esta forma, dichas apariciones se
producirían hasta que dicha energía astral se agota.
El cementerio de animales de Torrelles de
Llobrega se ha convertido en un lugar que recibe muchas visitas, tanto por
encontrarse allí los restos de sus mascotas, como por haber despertado la
curiosidad de muchas personas, ya sea por la rareza que supone ver un
cementerio de animales, como por los fenómenos paranormales que allí se
desarrollan.
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