La N-V es una carretera que conecta Madrid y Portugal, atravesando las dos provincias de Extremadura al pasar por Cáceres y Badajoz.
Esta carretera es conocida por acumular un gran número de accidentes que se ha cobrado la vida de numerosos viajeros.
Sin embargo, de todos estos accidentes, el que resulta
más conocido es el que sufrió en 1983 una mujer portuguesa cuando regresaba al
país vecino. A la altura de la base aérea de Talavera la Real (Badajoz), el
vehículo que la mujer conducía se salió de la vía, empotrándose contra uno de
los muros del recinto militar. Un soldado que vio lo ocurrido pidió ayuda a sus
compañeros, que se dirigieron rápidamente al lugar para socorrer a la mujer,
que pedía ayuda. Desgraciadamente, cuando los soldados llegaron junto al
vehículo no pudo hacer nada pues la mujer acababa de fallecer. Y, para añadir
más tristeza a la historia, descubrieron que la mujer estaba embarazada, no
pudiendo salvar tampoco al bebé.
Tal fue la trágica muerte que sufrió esta mujer en la N-V, que su alma aún vaga por el lugar del accidente, incapaz de dejar nuestro mundo y pasar al otro lado. O quizás lo que busca es llamar la atención de los conductores para que estén atentos al volante y no tengan un triste destino como el suyo.

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