Pino Montano es un barrio sevillano ubicado en la zona norte de la ciudad que cuenta con aproximadamente unos 32200 habitantes.
En uno de los numerosos bloques de viviendas que forman este barrio, un matrimonio ha necesitado buscar ayuda tras haber vivido una serie de sucesos inexplicables. Por tal motivo, el investigador Miguel Ángel Paredes, decidió investigar la pasaba primavera qué estaba ocurriendo en esa vivienda.
Según relata Ricardo, el
marido, la situación había comenzado seis meses atrás: crujidos, golpes leves,
alguna variación en la temperatura… Situaciones que el matrimonio atribuía a
causas normales en cualquier vivienda. Pero, según relata, conforme fue pasando
el tiempo, estos sucesos cobraron más y más intensidad.
De todos estos sucesos, lo
que le hizo darse cuenta de que algo no iba bien tuvo lugar cuando, estando en
el salón, escucharon un fuerte golpe en la cocina. Al acudir, no vieron nada
anómalo y pensaron que el estruendo procedía de la casa del vecino. Pero días
más tarde, estando Ricardo sólo en casa, volvió a escuchar un sonido similar y,
al acudir nuevamente a la cocina, pudo presenciar cómo un vaso que estaba en el
fregadero se desplazaba sólo hasta caer al suelo y romperse. A continuación, la
puerta de uno de los muebles comenzó a abrirse y a cerrarse como si de una mano
invisible se tratase. Y, lo que le puso la piel de gallina, fue escuchar una
voz llamándole desde el salón para, posteriormente, ver cómo la puerta de la
cerradura de la vivienda se abría y cerraba sola como si hubiese alguien usando
una llave.
Tras conocer lo que ocurría,
Miguel Ángel Paredes y su equipo realizaron una exhaustiva investigación
utilizando distintos dispositivos. Durante dicha investigación, pudieron
detectar importantes cambios en la temperatura de la casa. Además, tras revisar
las psicofonías que grabaron, pudieron escuchar una voz femenina que decía “soy
yo”, “no tengas miedo” o “Encarna”. Tras preguntarle a Ricardo por ello, él
comentó que su suegra, que ya había fallecido, se llamaba Encarna. Además, algo
bastante inquietante, es que tras revisar la grabación y que el ente revelase
su nombre, la radio del salón se encendió sola comenzando a reproducir la
canción “Algo de mí” de Camilo Sesto, que según en palabras de Ricardo, era la
canción favorita de su suegra.
Se desconocen los motivos que puedan haber llevado a Encarna a manifestarse en la vivienda de su hija y su yerno, pues la investigación sigue abierta. No obstante, la mujer asegura estar mucho más tranquila al saber que la entidad se trata de su madre ya que se siente protegida por ella.
Lo único que el investigador
espera es que, efectivamente la entidad sea realmente Encarna, y no una entidad
burlona que busca engañar al matrimonio, pues esto haría que la situación se
complicase, motivo por el que ha decidido no dar el caso por zanjado hasta que todo
se aclare.
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