viernes, 31 de octubre de 2025

ÁNIMAS PARANORMALES IV

La protagonista de este suceso, a quien llamaremos Laura, explica que hace unos años se encontraba en la biblioteca de la universidad de Toledo estudiando para los exámenes finales de su último año en la carrera. Ella siempre tenía su pequeño ritual para estudiar: llegaba a la biblioteca, buscaba la zona más tranquila (intentaba sentarse siempre en la misma mesa), preparaba su material de estudio de forma meticulosa y cuando sentía que su mente estaba preparada, empezaba a estudiar.

Dado que iba con frecuencia a la biblioteca, conocía a bastantes estudiantes de verse casi a diario y se saludaban o despedían como si fuesen conocidos de toda la vida. Incluso, con cierta gracia, vio que cada uno tenía su propio ritual previo al estudio.


Lo cierto es que siempre le resultaba agradable el ambiente que se formaba en la biblioteca, pero hubo un par de sucesos que lo cambiaron todo.

El primer suceso tuvo lugar una noche de inicios de junio, pues en época de exámenes el horario de la biblioteca era más amplio y abría hasta bien entrada la madrugada. Aquel día, Laura había dedicado más horas que de costumbre al estudio, por lo que prácticamente todos los estudiantes se habían marchado, a excepción de una persona que hacía ruido con el “click” de un bolígrafo y que pasaba las páginas de algún libro o cuaderno en otra sala de la biblioteca. Cansada de estudiar, y debido a lo tarde que era, Laura se levantó, recogió sus cosas y se dirigió a la salida. Pero antes quiso despedirse del otro estudiante que quedaba allí y que no dejaba de jugar con el bolígrafo y de pasar páginas. Cuando Laura llegó a la sala contigua, el sonido cesó y lo único que vio en una mesa fue un cuaderno abierto y un bolígrafo, pero no había ni rastro de ningún estudiante. En ese momento, Laura sintió un escalofrío, por lo que se marchó de allí todo lo deprisa que pudo. Mientras se marchaba, pudo escuchar de nuevo ese sonido de páginas pasando y ese sonido de alguien jugando con el “click” de un bolígrafo.


El segundo suceso tuvo lugar poco después. Laura estuvo repitiendo su ritual de estudio, tratando de ignorar aquel extraño suceso y asociándolo con el cansancio. Aquella tarde, un hombre al que no había visto con anterioridad se sentó en la mesa donde ella estudiaba, a pesar de haber otras mesas vacías en la sala, y eligiendo la silla que estaba justo delante de la silla. Laura le saludó y siguió a lo suyo. Entonces, comenzó a notarse muy agotada de repente, como si alguien le estuviese absorbiendo la energía, por lo que recogió sus cosas y, sintiéndose enferma, se levantó topándose con la mirada del hombre fija en ella. También pudo notar que varias personas en la sala les observaban, como si hubiese algo raro que no pudiesen explicar. Laura se marchó de la biblioteca y se dirigió a su casa, donde se tumbó en la cama y durmió durante bastantes horas. Tras despertarse y recordar lo ocurrido, decidió llamar a su abuela y contarle lo ocurrido. La mujer le explicó que tuviese cuidado con aquel hombre y que le evitase si se lo volvía a encontrar, porque había intentado hipnotizarla por algún motivo.

Días más tarde, Laura habló con algunos de sus amigos de la biblioteca que estuvieron presentes aquella tarde y le comentaron que pudieron sentir una extraña sensación, como si algo en el ambiente cambiase y todos sabían que el origen era aquel hombre que a todos les resultó tan extraño.

Si hay relación entre un suceso y otro es algo que Laura desconoce, pues después de aquello terminó la carrera y no volvió a necesitar ir a la biblioteca a estudiar, por lo que no ha vuelto a ser testigo de ningún suceso inusual que pueda contar.

sábado, 25 de octubre de 2025

LAS BRUJAS DE HONDARRIBIA

Hondarribia es una localidad costera situada en la provincia de Guipúzcoa con una población de casi 17000 habitantes y limítrofe con Francia. El significado del nombre de este lugar parece significar “el vado de la arena”.


Algo curioso de este municipio es que sus habitantes suelen recibir el apodo de “vikingos”, pues existe la teoría de son herederos de antiguos vikingos que llegaron a la zona. No obstante, durante años este apodo se usaba de forma algo despectiva, aunque actualmente parece estar ganando cierta popularidad entre la población más joven.

Un motivo por el que esta localidad es conocida desde el punto de vista esotérico se debe a la presencia de brujas que dio lugar a un importante proceso judicial en 1611.

Según quedó reflejado en documentos oficiales, varias mujeres (entre las que resaltan los nombres de María de Illarra, Inesa de Gaxen, María de Echagaray y María de Garro) fueron acusadas de brujería tras haber recibido las autoridades la denuncia por parte de distintas niñas de la localidad.


Según sus testimonios, varias mujeres (entre las que se encontraban mujeres vascas y francesas) se reunían en lugares apartados para practicar aquelarres en los que invocaban al demonio y embrujaban animales para enloquecerlos y que atacasen a las personas o que dejasen de producir leche o huevos para perjudicar así a sus vecinos y sembrar el caos en la localidad. Incluso se llegó a acusar a las brujas de contaminar el agua para que los pescadores no pudiesen obtener ninguna presa.

Dado que las testigos eran unas muchachas menores de edad, la población quedó incluso más conmocionada porque no podían existir falsas acusaciones por envidias, quedando por delante que la inocencia de las niñas las llevaba a decir toda la verdad. Incluso se empezó a comentar que estas niñas eran conocedoras de estas reuniones de brujas porque habían sido hechizadas para participar en oscuros rituales.

Una a una, las niñas comentaron lo que habían vivido. Aunque tuvieron lugar en lugares y momentos diferentes, todas sus historias coincidían en que en algún momento se habían topado con una de esas mujeres y que ellas les habían ofrecido algún presente. Tras aceptarlo, esa misma noche, las brujas habían entrado en las casas de las niñas, las habían raptado y las habían llevado a distintos importantes ermitas de la zona (Santa Bárbara, San Felipe o San Telmo). Enfrente de cada ermita, las brujas habían encendido una gran hoguera alrededor de la cual reían y bailaban. Las niñas aseguran que junto a la hoguera se encontraba Satanás con forma de macho cabrío y que obligó a las niñas a renunciar a su creencia en Jesucristo. Además, las menores aseguraron que las brujas se acercaban al demonio y mantenían relaciones sexuales con él.

Aunque cada niña había sido raptada en momentos diferentes y llevadas a lugares distintos, sus historias coincidían, así como las mujeres a las que pudieron identificar y acusar de brujería pues, fuesen o no las responsables de sus raptos, sí que participaban en esas oscuras reuniones.

Tras el juicio, las niñas recibieron unas reliquias para que las protegieran de las fuerzas del mal y las acusadas fueron detenidas y llevadas al castillo de San Telmo.


Tras un largo proceso, las mujeres finalmente cedieron a la presión y al agotamiento y confesaron ser brujas frente al arcipreste Gabriel de Avendaño. Además, se descubrió que aquellas mujeres de origen francés, llegaron a la localidad huyendo del país vecino por haber sido también acusadas de brujería. Como castigo por realizar prácticas prohibidas, todos los bienes de estas mujeres fueron confiscados y ellas fueron desterradas de Hondarribia para evitar que volviesen a causar el mal entre sus vecinos.

Debido a la importancia que tuvo este suceso, hoy día se han llegado a realizar actuaciones y representaciones sobre lo ocurrido en las que los vecinos participan decorando las calles y disfrazándose. Pero nunca se sabe si entre las máscaras y disfraces se puede encontrar alguna bruja de verdad, aprovechando la multitud para pasar desapercibida y poder actuar sin levantar sospechas.

domingo, 5 de octubre de 2025

EL FANTASMA DEL PALACIO DE MEDRANO DE CIUDAD REAL

En la céntrica calle Paloma de Ciudad Real se encuentra el Palacio de Medrano, llamado así por el que fuese alcalde de la ciudad en 1920: Juan Medrano Rosales-Maldonado debido a que aquí se ubicó su residencia.


No obstante, anteriormente, en este lugar se encontraba el palacio del marqués de Treviño, y de gran parte de ese edificio, Juan Medrano se aprovechó para construir su casa.

Este lugar forma parte de un importante suceso de la ciudad: “el motín de las mujeres” o “motín del aceite y la harina” que tuvo lugar en septiembre de 1920. Debido a la escasez de comida tras la Primera Guerra Mundial, el Ayuntamiento hacía entrega a los ciudadanos de vales para poder recibir alimentos básicos, pues estos debían racionarse. En una ocasión, debido a problemas de abastecimiento, las mujeres que esperaban frente a las puertas de la casa consistorial para recibir estos vales, iniciaron una revuelta que produjo saqueos e incendios. Uno de los lugares que fue incendiado durante dichas protestas, quedando destruido, fue la casa del alcalde, por lo que tuvo que construir su vivienda de nuevo, quedando el edificio que puede contemplarse en la actualidad, que fue declarado Bien de Interés Cultural en 1988.

Aquí residió Juan Medrano junto a su esposa hasta que ambos fallecieron sin descendencia, pasando el palacio a propiedad pública. Durante décadas, ha tenido distintos usos como sede del Frente de Juventudes, Ministerio de Cultura, Rectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha y, actualmente, Delegación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Y es durante este último uso cuando algunos empleados recogen extraños testimonios de algunos sucesos inexplicables que ocurren en su interior, tal y como explica el ciudadrrealeño Pedro Martín-Romo en el programa “Historias, misterios y leyendas de Ciudad Real” de Onda Cero:

https://www.ondacero.es/emisoras/castilla-la-mancha/ciudad-real/audios-podcast/mas-de-uno/historias-misterios-leyendas-ciudad-real-01102025_2025100168dd0da96c793a7e6986f60d.html

Según algunos de estos testimonios, muchos empleados que trabajan en el edificio, ya sean funcionarios públicos, personal de servicio de limpieza o personal de vigilancia, comentan que han podido escuchar ruidos extraños de origen desconocido en algunas habitaciones vacías, ver pequeñas sombras cruzar los pasillos, oír pasos en las escaleras o la sensación se sentirse observado. Una testigo cuenta que en una ocasión escuchó un fuerte ruido y, al acudir para ver qué había sucedido, pudo comprobar que un pesado cerrojo de una puerta se había desplazado solo y que la puerta estaba abierta.

También se han podido escuchar risas infantiles, como si hubiese niños jugando en el edificio, o los susurros procedentes de una voz masculina, que algunos comentan que podría tratarse del alcalde.

Otros creen que las voces y sonidos procederían de personal del servicio que quedó atrapado en el inmueble durante el incendio, resultando víctimas mortales del mismo. Pero no hay una posible explicación para las risas de los niños.

Inicialmente, ninguno de estos empleados se atrevía a hablar de estas vivencias por miedo a recibir burlas pero, en el momento en el que uno de ellos decidió comentar lo que estaba viviendo, más y más testigos hablaron también de su experiencia en los pasillos del Palacio de Medrano.

De esta forma, el Palacio de Medrano se une a esos históricos edificios en cuyos pasillos se esconde algo más, algo que no quiere desaparecer y que prefiere quedarse unido a las paredes y pasillos del edificio.