04 junio 2026

MINAS DEL HORCAJO

En la provincia de Ciudad Real se encuentra Minas del Horcajo, una pedanía perteneciente a Almodóvar del Campo y que debe su nombre se debe a las minas de galena que le dieron importancia a este lugar hasta que, debido al cese de la actividad minera, comenzó su declive a inicios del siglo XX.

Conforme el pueblo fue abandonado, sus edificios fueron deteriorándose, quedando únicamente en pie la Iglesia de San Juan Bautista y las casas de los únicos siete habitantes que hoy día viven allí.


Algo llamativo es que para acceder a este pueblo hay que atravesar un antiguo túnel de tren de más de 1km de longitud, realizando cierta parte a oscuras, otorgando ya una extraña sensación a quien se adentra en su interior.


Quienes han decidido visitar este “pueblo fantasma”, aseguran que conforme se llega a la salida del túnel, es posible notar que el ambiente es más pesado, como si aquella zona estuviese cargada de una extraña energía. Hay quien incluso compara esta sensación con atravesar una especie de portal a otra dimensión.

Debido a que muchos mineros fallecieron en accidentes durante la construcción del túnel, hay quien asegura que es posible ver extraños orbes o escuchar ecos de voces, procedentes de la oscuridad del túnel. Incluso hay quien asegura haber sentido que alguien le sigue o haber escuchado pasos a su espalda, para no ver a nadie la girarse a comprobarlo.

Además, los pocos vecinos que aún quedan allí, hablan de mineros que entraron en galerías de las minas y nunca regresaron a pesar de no haber ningún derrumbe y haberles buscado. También comentan que algunas noches se pueden ver luces que se encienden en bocaminas cerradas, como si hubiese alguien recorriendo aún esas galerías.

Algunos visitantes que han optado por pernotar allí, comentan que durante la noche es posible escuchar extraños sonidos, como pasos, recorriendo el pueblo. Si bien es cierto que en algunos casos se trata de animales salvajes, en otros casos, estas pisadas parecen estar acompañadas de la oscuridad, no siendo posible ver quién o qué las produce, generando cierta inquietud a sus testigos.

Pero, más allá de estos misterios, en el año 1901 se produjo una tragedia que sacudió a los, por entonces, numerosos vecinos de Minas del Horcajo. Tres niños que salieron a jugar no regresaron a sus casas, por lo que los vecinos, rápidamente, se organizaron para buscarlos. Tres días después descubrieron sus cuerpos en un lugar donde previamente ya habían buscado. Nunca se supo con claridad qué ocurrió, pero muchos culparon al médico del pueblo, acusándole de haber matado a los 3 niños para transfundir su sangre a su hijo, enfermo de tuberculosis, con la esperanza de curarle. Para que estos tres niños no cayesen en el olvido, se levantó en lo alto del pueblo un monolito que recuerda la tragedia.


Minas del Horcajo se ha vuelto, por estos motivos, un lugar que llama la atención de curiosos que buscan conocer lugares apartados envueltos en un halo de misterio.

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