02 octubre 2026

EL CONVENTO DE SANTA CATALINA (TALAVERA DE LA REINA)

Talavera de la Reina es una ciudad toledana de unos 83.800  habitantes, conocida principalmente por su amplia producción de cerámica, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.


En esta ciudad se encuentra el convento de Santa Catalina, un lugar religioso fundado por el arzobispo Tenorio en 1372 debido a la gran devoción que tenía por dicha santa. Dado que el clero talaverano se negó a habitar en el edificio, el convento fue a parar a manos de los monjes Jerónimos. Posteriormente, a finales del siglo XIX, residieron en este lugar los Jesuitas. Más tarde, en ese mismo siglo, pasó a manos particulares. Finalmente, en el siglo XX se hizo cargo la familia Aguirre, que crearon un colegio de huérfanos bajo la advocación de San Prudencio.


Este edificio ha sido durante mucho tiempo un lugar señalado, evitado y acompañado de extraños rumores. Los vecinos talaveranos comentan que hay extraños sonidos procedentes de su interior e intrigantes sombras que recorren las antiguas dependencias.

Debido a estos rumores, distintos investigadores del mundo paranormal han acudido a este convento, incluso desde otros países, para tratar de ser testigos de dichos fenómenos extraños.

Uno de los fenómenos más inusuales que los investigadores comentan tiene lugar con los cuadros, ya que aseguran que muchos de los retratos les seguían con la mirada, haciéndoles sentir muy incómodos. 

También comentan que a medianoche es posible escuchar unas risas infantiles que se duplicaban bajo la bóveda, produciendo un inquietante eco. Además, estas risas fueron recogidas por las grabadoras de los investigadores.

En el convento es posible encontrar distintos espejos. Según el testimonio de uno de los investigadores, al mirarse al espejo no vio su propio reflejo sino una figura momificada que, tras un parpadeo, desapareció.

Otro de los lugares más interesantes a nivel arquitectónico es la escalera del coro, en la que es posible escuchar pisadas que la recorren de forma ascendente y descendente, a veces despacio y a veces deprisa; a veces una pisada solitaria, a veces una pisada grupal.


Durante las investigaciones, pudieron captar extrañas figuras humanoides que recorrían los pasillos y corredores que parecían levitar. Incluso también se captaron extraños orbes en zonas donde la sensación de que unos ojos invisibles vigila el lugar es más intensa, y donde la sensación de que alguien les roza en incluso les toca, es más potente.

En alguna ocasión, se ha podido escuchar el sonido de las campanas realizando el llamado “toque de difuntos”, como si presagiase algo malo y que incomodó a quienes allí se encontraban. Lo llamativo del tema es que no todos lo escucharon, sino solo los que se encontraban en uno de los corredores.

Y, llegados a las galerías subterráneas, la situación parece empeorar, pues es posible ver figuras fantasmales recorriendo cada recoveco, acompañadas de gritos desgarradores que harían huir a cualquiera

Debido a la alta carga de actividad paranormal, hay quien cree que en el convento, en concreto en la sacristía, habría un portal que conectaría con el otro lado, una puerta abierta que las almas atormentadas cruzan, como si algo las atrajese.

Durante el año 2018 se llevó a cabo una obra de restauración. Durante dicha obra, los obreros comentaron que el techo del edificio parecía vibrar como si protestase, incluso que los muros ya restaurados crujían como si se fuesen a desplomar. Además algunas puertas y cerraduras se atascaban sin motivo aparente, impidiendo que los obreros alcanzasen ciertas zonas en algunas ocasiones.

Sin duda, el convento de Santa Catalina se ha convertido en un edificio realmente interesante para el mundo paranormal.


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