Montilla es una localidad cordobesa de 22859 habitantes. Este lugar pasó a ser conocido debido a que Miguel de Cervantes reflejó en su obra “El coloquio de los perros” los sucesos que vivieron un grupo de mujeres que allí vivieron apodadas “Las Camachas”, acusadas de practicar brujería y hechicería. El motivo de este apodo es que su abuelo era propietario de un mesón llamado “El Camacho”.
Según se comentaba, las
brujas conocían distintos hechizos con los que podían ayudar o perjudicar a los
vecinos. Al parecer, lo más común es que usasen sus oraciones para volver
estériles a las mujeres e impotentes a los hombres, lo que hizo que muchos se
volviesen en su contra y terminasen denunciándolas a un tribunal de la
Inquisición.
Entre las “Camachas”,
destacaba Leonor Rodríguez, a la que consideraban la más poderosa de todas las
brujas de Montilla. Su castigo ante el Tribunal de la Inquisición fue recibir
cien azotes en Córdoba y otros tantos en Montillo, así como quedar desterrada
durante una década de su ciudad natal.
Pero esto, en lugar de
servir como un castigo ejemplar, atrajo a más brujas a la localidad,
convirtiendo Montilla en una especie de lugar de encuentro para las brujerías.
Muchas de estas mujeres también fueron acusadas por la Inquisición por
distintos motivos: volar, llenar el ayuntamiento de demonios, poseer
familiares, invocación de seres malignos, adivinación, realizar conjuros para
practicar la curandería o dar falsos bálsamos que en verdad eran veneno.
Tal era la frecuencia con
que aparecían brujas en Montilla, que se llegaron a encausar a 45 mujeres por
practicar brujería entre 1500 y 1800 y, aunque el número no pueda ser elevado
para la cantidad de años, sí es una cifra importante teniendo en cuenta que se produjeron
en una misma pequeña localidad.
Actualmente es posible visitar en la calle padre Miguel Molina la casa en la que vivieron las “Camachas”, las primeras brujas que habitaron en Montilla y que lo iniciaron todo. Es por ello que esta antigua vivienda del siglo XVI se ha vuelto una atracción turística para todos los interesados en historias y leyendas de brujerías.
Además, esta casa se utilizó en 2007 para rodar algunas escenas de la película “Brujas” de Pilar Távora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario