03 abril 2025

EL PUEBLO ABANDONADO DE FATXES

En la provincia de Tarragona, ubicado entre la sierra de Montalt y la muela de Genessies, se encuentra Fatxes, un pueblo que nació durante la Baja Edad Media por la necesidad de los habitantes del a zona de estar junto a los cultivos y explotaciones forestales y ganaderas, pero que hoy día está completamente deshabitado.


Este lugar, quizás por ubicarse en un emplazamiento de complicado acceso, nunca tuvo un gran número de habitantes, alcanzando a inicios del siglo XX los 77 habitantes, siendo esta la mayor cantidad de personas que allí han habitado. Y, tras alcanzar este máximo, el número fue disminuyendo hasta su total abandono alrededor de 1950.

Curiosamente, en 2001 una constructora japonesa se interesó en restaurar el pueblo, aunque este proyecto no salió adelante pues, tras el terremoto de Fukushima en 2011, todas las partidas presupuestarias destinadas a este tipo de proyecto fueron canceladas.

Y, aunque muchos argumentan que el motivo de abandonar esta localidad fue por su mala ubicación y las escasas posibilidades de progreso de sus habitantes, hay quienes comentan que realmente la gente se marchó aterrada por unos extraños crímenes que ocurrieron y que estuvieron acompañadas de historias de brujería. Según cuentan, una extraña locura se apoderó de algunos habitantes de Fatxes que cometieron crímenes atroces, entre los que tuvieron más importancia la muerte de un hombre a manos de su hijo, y que terminó suicidándose en una cueva, o el asesinato de un hombre a su mujer mientras trabajaban en la era. Los rumores hablaban de que sobre el pueblo pesaba una extraña maldición que había provocado una bruja tras haber sido de allí desterrada, y que hacía que la gente enloqueciese y perdiese la razón.

Son muchos los que se han interesado en visitar este lugar y varios hablan de fantasmales procesiones que cruzan el pueblo hasta desaparecer sin dejar rastro o de extrañas neblinas que surgen de la nada y que erizan el vello a cualquiera que lo presencie. Y, atraídos por estas historias, varios investigadores han realizado psicofonías en las que se ha podido recoger voces de ultratumba hablando de asesinatos y apuñalamientos. Además, mientras los investigadores recorrían Fatxes, pudieron sentirse en varias ocasiones observados por ojos invisibles, así como sufrir bruscos cambios de temperatura o una extraña presión en el cuerpo que les hacía saber que no eran bienvenidos allí.

Todos esos sucesos fueron recogidos por el antropólogo José Reche en su libro “La soledad inquietante”.


Se convierte así Fatxes en un lugar que, envuelto en un halo de misterio, parece invitar a los curiosos a ser explorado siempre y cuando la maldición no vuelva loco a quien se atreve a recorrer sus vacías calles.



16 marzo 2025

LA ERMITA DE MONTESIÓN EN CAZORLA

A unos tres kilómetros de la jiennense localidad de Cazorla se encuentra en medio de la sierra el monasterio de Montesión, perteneciente a la orden de ermitaños de San Antonio y San Pablo.


Este lugar de retiro espiritual fue fundado en 1625 por San Julián Ferrer después de que la Virgen María se le apareciese en una cueva al lado de donde actualmente está su capilla. Se trata de un edificio bastante irregular pues ha sufrido grandes remodelaciones a lo largo de los años. Estuvo habitado, aunque de forma intermitente debido a distintas circunstancias, hasta diciembre de 2023 cuando Antonio, su último miembro, falleció.

Durante el último domingo de Septiembre, en este lugar se realiza la romería de la Virgen de Montesión, a la que se pasea por los alrededores de dicho monasterio.


En su interior todavía se conservan muchos restos de cuando los hermanos de la ermita vivían allí como muebles, escritorios, camas, crucifijos, botellas con alguna bebida e incluso poemas escritos a puño y letra por los ermitaños. Además, en la zona del osario es posible encontrar restos óseos, como calaveras, que allí fueron depositados.

Aunque no se conocen historias de fenómenos extraños, quizás por su ubicación, este lugar ha atraído a diferentes amantes del mundo paranormal que han querido recorrer e investigar cada rincón de la ya deshabitada ermita.

Dos jóvenes de Porcuna, Antonio Valero y Francisco Sánchez, se adentraron en la ermita para realizar un estudio paranormal, tal y como recogieron en su canal de YouTube “Paranormal Urbex”, colocando cámaras, grabadores y sensores en distintos lugares.

Paranormal Urbex

Tras revisar las imágenes, pudieron observar la presencia de un orbe en uno de los pasillos desprendiendo una extraña luz. Por otro lado, tras revisar los audios, comentan que en la zona del osario pudieron captar varias voces pertenecientes a hombres, mujeres e incluso se puede apreciar una voz infantil. Entre los mensajes que a través de estas psicofonías pudieron captar, se pueden entender “Que me dejes solo”, “Que lo apuñales”, “Levanta” o “Que se mueran”. A algunas de estas voces las acompañaban golpes o incluso el sonido de una puerta cerrándose.

Ellos no son los únicos investigadores que se han adentrado en la ermita de Montesión, pues varios grupos, atraídos por los tesoros que el tiempo ha ido dejando en sus distintas estancias, y mostrándose respetuosos con ellos, han podido captar distintas psicofonías, sombras o descensos en la temperatura como recoge en un video el canal "Lagarto con botas".

Lagaro con botas

Se desconoce qué es lo que ha producido esos leves fenómenos paranormales pero, lo cierto, es que la ermita de Montesión es un lugar que merece la pena visitar, no sólo por lo paranormal, sino por su historia y el privilegiado entorno en el que se encuentra.


08 marzo 2025

DAR TRES VUELTAS AL CEMENTERIO

Los cementerios son esos silenciosos y lúgubres lugares en los que reposan los restos de los fallecidos, que muchos evitan pisar por respeto o temor, que otros visitan para honrar a sus difuntos o por los que otros pasean atraídos por la curiosidad y la singular belleza que las lápidas pueden proporcionar.


En muchas localidades, especialmente en el País Vasco, existen ciertas supersticiones que se sobre dar vueltas alrededor de los cementerios. Dicha superstición se convirtió en prohibición con el objetivo de proteger a la gente, siendo especialmente severa en fechas señaladas, como el Día de Todos los Santos, o durante la noche.

El motivo, según las tradiciones que han pasado de generación en generación, es que dar tres vueltas o más a un cementerio podría generar una alteración de las energías de la zona, perturbando así el descanso de los difuntos.

Hay quien asegura que, tras haber realizado estas vueltas, ya sea por desconocimiento o por osadía, ha tenido encuentros desagradables como la aparición de fuegos fatuos que parecían ser una advertencia, bruscos cambios de temperatura, extrañas sensaciones en el ambiente o sombras que se desplazaban entre las lápidas. Incluso hay quien asegura haber escuchado una lúgubre voz que le invitaba a marcharse o haber sentido alguna mano fantasmagórica agarrar alguna de sus extremidades o sentir algún tirón en el cabello.

Aunque algunas creencias van más allá, pues se rumorea que si se realiza este ritual, al finalizar la tercera vuelta quien aparecería en el camposanto sería el mismísimo diablo para llevarse al alma de quien osó realizar esa práctica.

Por muchos es sabido que estas localidades del norte de España eran habitadas por brujas. Y se creía que ellas realizaban este ritual con el objetivo de mostrarse poderosas ante los espíritus de los muertos y hacer saber a la población que no temían a la Muerte.

Sin embargo, al parecer si estas vueltas se realizan llevando una rama de laurel en la mano, no ocurriría nada pues el laurel actuaría como un amuleto protector evitando así el movimiento de malas energías.

Hoy día, esta prohibición parece seguir vigente en algunos de estos cementerios y la tradición ha pasado de generación en generación. No obstante, esta prohibición no parece ser suficiente para alejar a todos los curiosos que, buscando pasar un buen rato y poner a prueba sus límites, se atreven a acudir al cementerio de su localidad y dar tres vueltas.

25 febrero 2025

EL CARMEN DE LAS ÁNIMAS DE GRANADA

Granada es una ciudad andaluza que cuenta con unos 232717 habitantes. Esta ciudad, visitada por muchos turistas debido a su importancia en época de los Reyes Católicos y a sus numerosos y famosos monumentos, no deja indiferente a nadie.


En esta ciudad, formada por distintos barrios de singular interés, se encuentra el barrio del Realejo, situado a pies de la Alhambra y siendo conocido como el barrio de los judíos cuando era una ciudad musulmana. Este barrio fue testigo de una tragedia en el año 1066 cuando los musulmanes apresaron y crucificaron al visir judío Yosef Ibn Nagrela. Y masacraron alrededor de 4000 personas.

Por otro lado, dicho barrio es también conocido por sus calles estrechas y sus casas unifamiliares que reciben el nombre de “cármenes granadinos”. El nombre de estas casas proviene del árabe “karm”, que significa “viña”, pues era muy habitual encontrar esta plantación en estas zonas. Con el tiempo, y tras la toma de Granada, la palabra evolucionó a “carmen” y comenzó a designar este tipo de casa con grandes jardines.

A lo largo de las décadas y los siglos, los cármenes pasaron de unas a otras manos hasta la actualidad.


Una de estas casas, ubicada en el número 2 de la cuesta del Berrocal, recibió el nombre de “Carmen de las Ánimas” por los extraños sucesos que se produjeron en su interior. Lo cierto es que esta casa-carmen, junto a otras, se edificó sobre las ruinas de la parroquia de Santa Ecolástica y sobre los restos de su cementerio.


Esta casa terminó en manos de la familia Porto. Para empezar su morada allí, cuentan que encontraron encontraron pasadizos y túneles ocultos a pies de un ciprés que había en el patio. Dichos túneles estaban decorados con inscripciones árabes y ornamentos de dicha cultura. Para evitar problemas o accidentes, la familia decidió tapar la entrada a esos pasadizos.

Con el paso del tiempo, la propiedad pasó a los herederos de la familia Porto hasta llegar a 1928, cuando comenzaron a ocurrir extraños sucesos. Según varios testimonios, era frecuente que la niña viese a un borrego blanco con una mancha negra en el lomo, llegando incluso a tocarlo, aunque nadie supo decir qué podía significar dicha visión.

En otra ocasión, Marina notó cómo una mano la agarraba del tobillo junto a la escalera de la casa e intentó arrastrarla a un rincón oscuro de la vivienda. A esto se sumaban pisadas, respiraciones, tirones en las sábanas, sombras o golpes inexplicables.

Algunos años más tarde, en 1967, Benjamín, el hijo de la familia, empezó también a tener visiones del mismo borrego y llegó, según los testimonios, a sufrir el mismo incidente con la mano junto a la escalera.

Por si no fuese suficiente, poco después falleció la abuela de la familia y la capilla ardiente se ubicó dentro de la casa. Es a partir de este momento cuando los fenómenos extraños comienzan a aumentar produciéndose varias apariciones de la difunta anciana en distintos rincones de la casa.

Otro extraño suceso se produjo una noche cuando otro miembro de la familia vio cómo la puerta de su habitación se abría, entrando a continuación una mujer rubia que portaba un  vestido blanco y desapareciendo a través de la pared de la habitación. Lo sorprendente es que, poco después, Benjamín, tumbado en su cama, vio aparecer a esa misma figura aunque, en su descripción, llevaba una especie de bastón. Tras tener esta visión, el muchacho enfermó de gravedad y la familia Porto lo tomó como un aviso de que algún miembro de la familia iba a sufrir alguna enfermedad o accidente.

La familia realizó algunas investigaciones y descubrió que aquella entidad a la que apodaron “la dama de blanco” era semejante a un antepasado de la familia Porto, aunque no supieron averiguar el por qué de sus apariciones.

Pero sin duda, el suceso que más asustó a la familia tuvo lugar cuando durante una noche decidieron colocar velas por toda la vivienda para intentar que esta no estuviese a oscuras y así alejar a los entes que allí parecían morar. A la mañana siguiente, se encontraron las velas apagadas y dobladas, como si alguien se hubiese molestado con aquel gesto.

No siendo capaces de soportar aquella situación, la familia Porto se marchó de allí. Se desconoce quién pueda ser el actual propietario y si los eventos continúan produciéndose.

12 febrero 2025

LA DAMA BLANCA DE COGOLLUDO

Cogolludo es una pequeña localidad de unos 550 habitantes ubicada en la comarca de la Serranía de Guadalajara. Este pequeño pueblo, ubicado en torno a un cerro, se encuentra coronado por las ruinas de lo que fue un castillo.


Esta abandonada fortificación tuvo origen musulmán en torno al siglo IX, pasando a manos cristianas durante la toma de la zona por Alfonso VI. Posteriormente, en el siglo XII el castillo pasó a manos de la Orden de Calatrava.

Durante siglos, el castillo sirvió como una importante fortaleza debido a su buena ubicación. Pero durante la guerra de Independencia, el general Hugo (padre del novelista Víctor Hugo), decidió destruir el castillo para que Juan Martín “el Empecinado” no pudiese valerse del refugio y punto estratégico que ofrecía. Desde entonces, los restos del mismo quedaron abandonados a merced del tiempo hasta presentar el aspecto con el que actualmente se puede visitar.

Y es en el eco del pasado de estas ruinas donde tiene lugar la historia de la Dama de Cogolludo. Se cuenta entre algunos de los habitantes que durante las noches de luna llena es posible ver rondando las ruinas a una mujer portando blancos ropajes. Se cree que se trata de una de las muchas nobles que allí residió aunque, debido al cambio de propietarios, resulta complicado saber de quién podría tratarse por lo que su identidad, a día de hoy, sigue siendo un misterio.

Pero esta Dama no parece limitarse únicamente a vagar por el castillo, pues hay quien asegura haberse topado con ella en alguna de las arboledas cercanas, especialmente en la que conduce al vecino pueblo de Arbancón.

No obstante, esta presencia no parece tener malas intenciones y sólo parece ser el reflejo de una época pasada en la que el castillo gozó de toda su plenitud.


05 febrero 2025

ÁNIMAS PARANORMALES III

El protagonista de esta vivencia, llamado Luis, explica que hace 6 años se encontraba en Sevilla durante un viaje rápido con su novia Fátima. La pareja se alojó durante una noche en el hotel “Las Casas de la Judería” situado en la antigua judería de la ciudad. Este hotel respeta completamente la estética de los barrios judíos medievales y creaba un ambiente bastante agradable para tener una buena estancia.

El día en Sevilla fue muy bueno y, tras instalarse en el hotel, visitaron alguno de los principales monumentos de la ciudad. Después de cenar, regresaron al hotel para dormir sin imaginar lo que iba a suceder.

Luis cuenta que entre las 3 y las 4 de la madrugada se despertó sintiendo movimiento a su lado. Se giró, pensando que era su pareja, que dormía en esa zona de la amplia cama pero lo que vio entre él y la chica le heló la sangre pues se trataba de un cuerpo amortajado en una sábana y atado con unos cordones. Además, aquella presencia o visión parecía envuelta en una especie de halo. Luis contempló aquella forma durante unos segundos, hasta comprender qué era lo que estaba viendo, y pegó un fuerte grito. Fátima, asustada por el grito de Luis, encendió la luz a toda prisa. Al hacerlo, esa figura desapareció por completo sin dejar rastro, aunque Luis aún tenía la sensación de que si estiraba la mano podría tocar algo que no debía estar allí. Fátima le tranquilizó pensando que su novio había tenido una pesadilla, aunque él no le quiso contar lo que había pasado realmente pues no quería asustarla. Aunque le costó, volvió a conciliar el sueño. A la mañana siguiente, dejaron el hotel, por lo que Luis duda sobre si habría vuelto a ver algo en caso de haber permanecido otra noche allí o no.

De vuelta a su casa, Luis estuvo pensando en lo que había ocurrido y llegó a la conclusión de que lo que presenció fue una especie de eco del pasado aferrado a aquel lugar. A fin de cuentas, si aquel hotel lera una antigua casa de la judería, no sería de extrañar que hubiese fallecido alguien allí siglos atrás y que en ese habitación lo hubiesen amortajado.

Además, investigó en Internet y encontró algunos comentarios de otros huéspedes que también fueron testigos de algún extraño fenómeno que no supieron explicar. Sin embargo, esta es una historia que Luis difícilmente ha podido olvidar.



03 febrero 2025

LOS FANTASMAS DE LA PARADA DE METRO "TIRSO DE MOLINA"

Madrid, como toda capital, cuenta con una gran red de metro formada por trece líneas que a diario es recorrida por miles y miles de personas a todas horas como medio de transporte.

En esta ocasión, recorriendo la línea 1, vamos a detenernos en la céntrica parada de la plaza Tirso de Molina, inaugurada el 26 de diciembre de 1921, pues en el lugar donde se encontraba inicialmente el Convento de la Merced que en 1834 fue abandonado y derruido tras la desamortización de Mendizábal.


Este convento, datado en 1564, fue fundado por Fray Gaspar de Torres para alojar a los monjes de la Orden de la Merced Calzada de la zona. Durante un par de siglos, el convento y la Orden gozaron de prosperidad hasta que durante la invasión napoleónica, el convento fue saqueado y despojado de gran parte de sus riquezas artísticas. Finalmente, en 1840 fue abandonado y, posteriormente destruido, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal.


En el solar que quedó donde se encontraba este convento de monjes, se construyó una plaza que recibió el nombre de “Plaza del Progreso” para, posteriormente, rebautizarse con el actual nombre, pues el conocido dramaturgo Tirso de Molina, cuyo nombre real era Gabriel Téllez, fue uno de los frailes que vivió en dicho convento.


Cuando en 1921 comenzaron las obras para construir el tramo de metro que pasba por esta zona, los obreros se toparon varios esqueletos de personas, que se trataban de los restos de los frailes que fueron enterrados bajo el desaparecido convento. Como las autoridades no sabían qué hacer con aquellos restos, decidieron dejarlos donde se encontraron, emparedarlos y cubrir la zona con azulejos pensando que de esa forma aquel secreto o fortuito encuentro quedaría olvidado.


Pero esto no ocurrió, ya que con el tiempo comenzaron a correr extraños rumores en aquella parada de la Línea 1 del metro de Madrid. Muchos viajeros aseguran que es posible escuchar extraños sonidos o pisadas en las horas de menor tránsito del metro y que no se correspondería con ninguno de los ruidos habituales que es posible escuchar allí. Y, en ocasiones, los rumores van más allá pues hay quien asegura haber visto espíritus que vagan por el andén o incluso se montan en el metro antes de desaparecer. Incluso corre el rumor de que un médium salvó a una estudiante del ataque del fantasma de una mujer.

Lo sorprendente es que estos extraños sucesos no se limitan únicamente a la parada de metro, sino que en la plaza y en algunos comercios de la zona también se han vivido: objetos que se mueven solos, pisadas, descensos de temperatura, la sensación de ser observado o perseguido, sombras e incluso lamentos son algunos de los episodios que estos testigos cuentan.

A pesar de estos fenómenos, que quizás se desataron cuando los restos de aquellos monjes fueron removidos, las personas siguen pasando por esta plaza y por esta parada de metro con total normalidad. Algunos sin temor a lo desconocido y otros ajenos a que quizás unos ojos invisibles les observan desde los oscuros rincones de la parada de Tirso de Molina.