25 febrero 2025

EL CARMEN DE LAS ÁNIMAS DE GRANADA

Granada es una ciudad andaluza que cuenta con unos 232717 habitantes. Esta ciudad, visitada por muchos turistas debido a su importancia en época de los Reyes Católicos y a sus numerosos y famosos monumentos, no deja indiferente a nadie.


En esta ciudad, formada por distintos barrios de singular interés, se encuentra el barrio del Realejo, situado a pies de la Alhambra y siendo conocido como el barrio de los judíos cuando era una ciudad musulmana. Este barrio fue testigo de una tragedia en el año 1066 cuando los musulmanes apresaron y crucificaron al visir judío Yosef Ibn Nagrela. Y masacraron alrededor de 4000 personas.

Por otro lado, dicho barrio es también conocido por sus calles estrechas y sus casas unifamiliares que reciben el nombre de “cármenes granadinos”. El nombre de estas casas proviene del árabe “karm”, que significa “viña”, pues era muy habitual encontrar esta plantación en estas zonas. Con el tiempo, y tras la toma de Granada, la palabra evolucionó a “carmen” y comenzó a designar este tipo de casa con grandes jardines.

A lo largo de las décadas y los siglos, los cármenes pasaron de unas a otras manos hasta la actualidad.


Una de estas casas, ubicada en el número 2 de la cuesta del Berrocal, recibió el nombre de “Carmen de las Ánimas” por los extraños sucesos que se produjeron en su interior. Lo cierto es que esta casa-carmen, junto a otras, se edificó sobre las ruinas de la parroquia de Santa Ecolástica y sobre los restos de su cementerio.


Esta casa terminó en manos de la familia Porto. Para empezar su morada allí, cuentan que encontraron encontraron pasadizos y túneles ocultos a pies de un ciprés que había en el patio. Dichos túneles estaban decorados con inscripciones árabes y ornamentos de dicha cultura. Para evitar problemas o accidentes, la familia decidió tapar la entrada a esos pasadizos.

Con el paso del tiempo, la propiedad pasó a los herederos de la familia Porto hasta llegar a 1928, cuando comenzaron a ocurrir extraños sucesos. Según varios testimonios, era frecuente que la niña viese a un borrego blanco con una mancha negra en el lomo, llegando incluso a tocarlo, aunque nadie supo decir qué podía significar dicha visión.

En otra ocasión, Marina notó cómo una mano la agarraba del tobillo junto a la escalera de la casa e intentó arrastrarla a un rincón oscuro de la vivienda. A esto se sumaban pisadas, respiraciones, tirones en las sábanas, sombras o golpes inexplicables.

Algunos años más tarde, en 1967, Benjamín, el hijo de la familia, empezó también a tener visiones del mismo borrego y llegó, según los testimonios, a sufrir el mismo incidente con la mano junto a la escalera.

Por si no fuese suficiente, poco después falleció la abuela de la familia y la capilla ardiente se ubicó dentro de la casa. Es a partir de este momento cuando los fenómenos extraños comienzan a aumentar produciéndose varias apariciones de la difunta anciana en distintos rincones de la casa.

Otro extraño suceso se produjo una noche cuando otro miembro de la familia vio cómo la puerta de su habitación se abría, entrando a continuación una mujer rubia que portaba un  vestido blanco y desapareciendo a través de la pared de la habitación. Lo sorprendente es que, poco después, Benjamín, tumbado en su cama, vio aparecer a esa misma figura aunque, en su descripción, llevaba una especie de bastón. Tras tener esta visión, el muchacho enfermó de gravedad y la familia Porto lo tomó como un aviso de que algún miembro de la familia iba a sufrir alguna enfermedad o accidente.

La familia realizó algunas investigaciones y descubrió que aquella entidad a la que apodaron “la dama de blanco” era semejante a un antepasado de la familia Porto, aunque no supieron averiguar el por qué de sus apariciones.

Pero sin duda, el suceso que más asustó a la familia tuvo lugar cuando durante una noche decidieron colocar velas por toda la vivienda para intentar que esta no estuviese a oscuras y así alejar a los entes que allí parecían morar. A la mañana siguiente, se encontraron las velas apagadas y dobladas, como si alguien se hubiese molestado con aquel gesto.

No siendo capaces de soportar aquella situación, la familia Porto se marchó de allí. Se desconoce quién pueda ser el actual propietario y si los eventos continúan produciéndose.

12 febrero 2025

LA DAMA BLANCA DE COGOLLUDO

Cogolludo es una pequeña localidad de unos 550 habitantes ubicada en la comarca de la Serranía de Guadalajara. Este pequeño pueblo, ubicado en torno a un cerro, se encuentra coronado por las ruinas de lo que fue un castillo.


Esta abandonada fortificación tuvo origen musulmán en torno al siglo IX, pasando a manos cristianas durante la toma de la zona por Alfonso VI. Posteriormente, en el siglo XII el castillo pasó a manos de la Orden de Calatrava.

Durante siglos, el castillo sirvió como una importante fortaleza debido a su buena ubicación. Pero durante la guerra de Independencia, el general Hugo (padre del novelista Víctor Hugo), decidió destruir el castillo para que Juan Martín “el Empecinado” no pudiese valerse del refugio y punto estratégico que ofrecía. Desde entonces, los restos del mismo quedaron abandonados a merced del tiempo hasta presentar el aspecto con el que actualmente se puede visitar.

Y es en el eco del pasado de estas ruinas donde tiene lugar la historia de la Dama de Cogolludo. Se cuenta entre algunos de los habitantes que durante las noches de luna llena es posible ver rondando las ruinas a una mujer portando blancos ropajes. Se cree que se trata de una de las muchas nobles que allí residió aunque, debido al cambio de propietarios, resulta complicado saber de quién podría tratarse por lo que su identidad, a día de hoy, sigue siendo un misterio.

Pero esta Dama no parece limitarse únicamente a vagar por el castillo, pues hay quien asegura haberse topado con ella en alguna de las arboledas cercanas, especialmente en la que conduce al vecino pueblo de Arbancón.

No obstante, esta presencia no parece tener malas intenciones y sólo parece ser el reflejo de una época pasada en la que el castillo gozó de toda su plenitud.


05 febrero 2025

ÁNIMAS PARANORMALES III

El protagonista de esta vivencia, llamado Luis, explica que hace 6 años se encontraba en Sevilla durante un viaje rápido con su novia Fátima. La pareja se alojó durante una noche en el hotel “Las Casas de la Judería” situado en la antigua judería de la ciudad. Este hotel respeta completamente la estética de los barrios judíos medievales y creaba un ambiente bastante agradable para tener una buena estancia.

El día en Sevilla fue muy bueno y, tras instalarse en el hotel, visitaron alguno de los principales monumentos de la ciudad. Después de cenar, regresaron al hotel para dormir sin imaginar lo que iba a suceder.

Luis cuenta que entre las 3 y las 4 de la madrugada se despertó sintiendo movimiento a su lado. Se giró, pensando que era su pareja, que dormía en esa zona de la amplia cama pero lo que vio entre él y la chica le heló la sangre pues se trataba de un cuerpo amortajado en una sábana y atado con unos cordones. Además, aquella presencia o visión parecía envuelta en una especie de halo. Luis contempló aquella forma durante unos segundos, hasta comprender qué era lo que estaba viendo, y pegó un fuerte grito. Fátima, asustada por el grito de Luis, encendió la luz a toda prisa. Al hacerlo, esa figura desapareció por completo sin dejar rastro, aunque Luis aún tenía la sensación de que si estiraba la mano podría tocar algo que no debía estar allí. Fátima le tranquilizó pensando que su novio había tenido una pesadilla, aunque él no le quiso contar lo que había pasado realmente pues no quería asustarla. Aunque le costó, volvió a conciliar el sueño. A la mañana siguiente, dejaron el hotel, por lo que Luis duda sobre si habría vuelto a ver algo en caso de haber permanecido otra noche allí o no.

De vuelta a su casa, Luis estuvo pensando en lo que había ocurrido y llegó a la conclusión de que lo que presenció fue una especie de eco del pasado aferrado a aquel lugar. A fin de cuentas, si aquel hotel lera una antigua casa de la judería, no sería de extrañar que hubiese fallecido alguien allí siglos atrás y que en ese habitación lo hubiesen amortajado.

Además, investigó en Internet y encontró algunos comentarios de otros huéspedes que también fueron testigos de algún extraño fenómeno que no supieron explicar. Sin embargo, esta es una historia que Luis difícilmente ha podido olvidar.



03 febrero 2025

LOS FANTASMAS DE LA PARADA DE METRO "TIRSO DE MOLINA"

Madrid, como toda capital, cuenta con una gran red de metro formada por trece líneas que a diario es recorrida por miles y miles de personas a todas horas como medio de transporte.

En esta ocasión, recorriendo la línea 1, vamos a detenernos en la céntrica parada de la plaza Tirso de Molina, inaugurada el 26 de diciembre de 1921, pues en el lugar donde se encontraba inicialmente el Convento de la Merced que en 1834 fue abandonado y derruido tras la desamortización de Mendizábal.


Este convento, datado en 1564, fue fundado por Fray Gaspar de Torres para alojar a los monjes de la Orden de la Merced Calzada de la zona. Durante un par de siglos, el convento y la Orden gozaron de prosperidad hasta que durante la invasión napoleónica, el convento fue saqueado y despojado de gran parte de sus riquezas artísticas. Finalmente, en 1840 fue abandonado y, posteriormente destruido, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal.


En el solar que quedó donde se encontraba este convento de monjes, se construyó una plaza que recibió el nombre de “Plaza del Progreso” para, posteriormente, rebautizarse con el actual nombre, pues el conocido dramaturgo Tirso de Molina, cuyo nombre real era Gabriel Téllez, fue uno de los frailes que vivió en dicho convento.


Cuando en 1921 comenzaron las obras para construir el tramo de metro que pasba por esta zona, los obreros se toparon varios esqueletos de personas, que se trataban de los restos de los frailes que fueron enterrados bajo el desaparecido convento. Como las autoridades no sabían qué hacer con aquellos restos, decidieron dejarlos donde se encontraron, emparedarlos y cubrir la zona con azulejos pensando que de esa forma aquel secreto o fortuito encuentro quedaría olvidado.


Pero esto no ocurrió, ya que con el tiempo comenzaron a correr extraños rumores en aquella parada de la Línea 1 del metro de Madrid. Muchos viajeros aseguran que es posible escuchar extraños sonidos o pisadas en las horas de menor tránsito del metro y que no se correspondería con ninguno de los ruidos habituales que es posible escuchar allí. Y, en ocasiones, los rumores van más allá pues hay quien asegura haber visto espíritus que vagan por el andén o incluso se montan en el metro antes de desaparecer. Incluso corre el rumor de que un médium salvó a una estudiante del ataque del fantasma de una mujer.

Lo sorprendente es que estos extraños sucesos no se limitan únicamente a la parada de metro, sino que en la plaza y en algunos comercios de la zona también se han vivido: objetos que se mueven solos, pisadas, descensos de temperatura, la sensación de ser observado o perseguido, sombras e incluso lamentos son algunos de los episodios que estos testigos cuentan.

A pesar de estos fenómenos, que quizás se desataron cuando los restos de aquellos monjes fueron removidos, las personas siguen pasando por esta plaza y por esta parada de metro con total normalidad. Algunos sin temor a lo desconocido y otros ajenos a que quizás unos ojos invisibles les observan desde los oscuros rincones de la parada de Tirso de Molina.


24 enero 2025

EL VIEJO CEMENTERIO DE "EL CALVARIO" DE PORZUNA

Porzuna es una localidad de Ciudad Real, ubicada en la comarca de los Montes, que cuenta con alrededor de 3530 habitantes.


Durante la mal llamada “Gripe Española”, y especialmente durante su tercer brote en 1919, Porzuna fue una localidad que sufrió bastante las consecuencias de esta epidemia a pesar de no ser un lugar muy poblado y tampoco de tránsito de viajeros, pues siempre ha sido conocida por ser una localidad más bien aislada que contaba con suficientes recursos como para autoabastecerse.

Debido a este alto número de fallecidos en tan poco tiempo, los entierros se produjeron de forma abrupta, a poca profundidad  en un lugar conocido como “El Calvario”, formando una especie de fosa común pues no podían permitirse dedicar tiempo a realizar muchas tumbas individuales.


Décadas más tarde, se construyó el cementerio municipal en otro lugar de la localidad y sobre este mismo lugar, donde los restos de los fallecidos por la fiebre española descansaban, se construyó un colegio. Hoy día, algunos de los adultos que fueron a aquel colegio, aseguran que por la noche era habitual ver unas extrañas luces desplazándose con lentitud en el patio del colegio que se identificaron como fuegos fatuos producidos por los restos que a tan poca profundidad se encontraban, llegando a asustar a muchos de los testigos de este fenómeno. Incluso hay quien asegura haber sentido extrañas sensaciones en sus alrededores cuando el colegio se encontraba vacío, como extraños descensos de temperatura o llegar a ver sombras cruzando aquel patio de recreo a pesar de no haber nadie en su interior.

Durante aquella época, se prohibió a los niños hacer cualquier juego de excavación. No obstante, no todos los niños hacían caso a aquella norma llegando, durante sus juegos de recreo, a desenterrar restos humanos de los fallecidos en aquel lugar.

Actualmente, el colegio se encuentra en otra zona del pueblo (irónicamente, bastante cerca del actual cementerio), aunque se desconocen fenómenos extraños que hayan podido ocurrir allí más allá de las cientos de anécdotas que los alumnos viven en el centro educativo cada día.

En cuanto a "El Calvario", hoy día es un parque y los restos de los fallecidos se terminaron trasladando al actual cementerio municipal, aunque hay quien dice que tal traslado no se hizo y que siguen en aquel lugar. En cualquier caso, no se ha reportado ningún caso extraño que deba preocupar a sus transeúntes ni nadie ha sido testigo recientemente de sombras o luces durante la noche.

17 enero 2025

LOS SUCESOS DEL REFUGIO MILITAR DE CERLER

En la provincia de Huesca se encuentra el Refugio Militar de Cerler, un lugar en el que distintos grupos de militares han pasado destinados para prestar servicio.


Cuando a los militares les llamaban para darles como destino el centro militar de Cerler, para muchos era un jarro de agua fría por su ubicación lejana ubicación (en la zona sur de los Pirineos) y por la dureza de su clima. Pero, con el tiempo, el motivo por el que aceptaban de mala gana ser destinados allí era otro.

En marzo de 1991, un grupo de militares que formaban parte de la Compañía de Esquiadores de Barbastro, se encontraban realizando prácticas de movimiento en el pico Tuca Blanca de Paderna cuando fueron sorprendidos por un alud. Debido a este accidente, 9 de aquellas personas fallecieron.

Los cuerpos fueron llevados al refugio militar de Cerler, donde previamente habían pasado la noche antes de encaminarse hacia aquel fatal destino, y depositados junto a sus pertenencias en la tercera planta antes de ser trasladados a sus respectivos hogares para darles sepultura.

Aquello fue una tragedia que dio lugar a algo más pues, un año más tarde, en septiembre de 1992, comenzaron a reportarse extraños sucesos en el refugio militar.

La mayoría de los sucesos tenían lugar, precisamente, en la tercera planta, aunque también los testigos hablan de más fenómenos extraños en distintos rincones del complejo. La mayoría de los soldados que se atrevieron a contar lo sucedido coinciden en que las taquillas se abrían solas y se cerraban dando un fuerte portazo, así como extraños sonidos o sombras que no parecían proceder de ninguna persona allí presente, pasos en pasillos vacíos o la sensación de sentirse vigilados. Esto producía un ambiente tenso que dificultaba aún más las guardias y la estancia en aquel remoto lugar.

Estos sucesos comenzaron de forma leve, con pequeños golpecitos en las ventanas que bien podrían estar producidos por el viento o por cualquier pequeño animal de la zona. Pero los golpecitos se convirtieron en susurros y, más tarde en voces. Las luces comenzaron a encenderse y apagarse solas y algunos objetos, como papeleras, que cambiaban de lugar. Algunas puertas se abrían solas a pesar de haber estado previamente cerradas con llave. Incluso algunos militares aseguran que, al hacer guardia en el exterior del edificio, podían ver que los postigos de las ventanas se cerraban solas. Incluso algunos grupos de militares aseguran haber escuchado el mismo sonido de pisadas en una zona completamente vacía, lo que aumentaba aún más el miedo. Algunos también aseguran que en algunas camas de la tercera planta han podido ver sombras, como si hubiese alguien allí tumbado, para posteriormente desaparecer sin dejar rastro.

Pero hasta los militares más escépticos, y que aseguran no haber sido testigos de ningún suceso anómalo, afirman que el ambiente en el interior es raro, como si hubiese una extraña energía negativa que les produce la necesidad de marcharse de allí.

Distintos equipos de investigación paranormal han acudido a este complejo militar para analizar lo que allí ocurre. Algunos de ellos han experimentado estos sucesos y han podido captar sonidos, pisadas o golpes en psicofonías, pero otros no fueron capaces de probar nada, dividiendo aún más a los creyentes del mundo paranormal de los escépticos.

Como es evidente, el Gobierno Militar de Huesca desmintió todos aquellos sucesos, aunque muchos opinan que necesitaban ocultar aquello para evitar el miedo colectivo y que aquel destino cogiese mala fama y ocasionase problemas entre los militares. A fin de cuentas, no necesitan que un destino que ya por sí no es muy querido coja otro motivo para que los militares destinados rechacen ir allí.

05 enero 2025

ARTABÁN, EL CUARTO REY MAGO

Durante la primera semana de enero llega el final de la Navidad y, con ello, tiene lugar uno de los momentos más esperados por los niños, y no tan niños: el día de los Reyes Magos. Este día se celebra en todos los rincones de España con una cabalgata durante la tarde-noche del día 5 en la que Melchor, Gaspar y Baltasar saludan y reparten caramelos u otros obsequios a todos los espectadores. Y, durante esa noche, los Reyes Magos visitan todas las casas para dejar regalos a los niños que se han portado bien, haciendo que la mañana del 6 de enero esté cargada de nervios e ilusión.

Pero lo cierto es que, según un escrito del siglo XIX de Henry van Dyke, hubo un cuarto Rey Mago: Artabán.


Cuando los magos de Oriente se dirigían a Belén siguiente la famosa estrella, Artabán portaba unas piedras preciosas como ofrenda pero nunca llegó a su destino. El motivo, según se cuenta, es que durante su viaje se topó con un hombre al que habían robado y se detuvo para ayudarle. Debido a esta buena acción, el mago no llegó a tiempo al pesebre. Al parecer, Artabán siguió a la Sagrada Familia durante su huida de Herodes pero nunca logró alcanzarlos ya que, durante todo su viaje, se detuvo a ayudar a personas que le necesitaban.



Finalmente, años después, este Mago se encontró con Jesucristo en el Gólgota cuando estaba en la cruz y, tras el conocido terremoto que se produjo tras su muerte, una piedra cayó sobre la cabeza de Artabán. Instantes antes de morir, Artabán lamentó no haber llegado a tiempo para dar su ofrenda al, entonces, Niño Jesús pero en su mente escuchó una voz que le decía que la mayor ofrenda fue haber ayudado a todos aquellos necesitados durante su camino en lugar de evadirlos para cumplir su objetivo. Feliz y aliviado, Artabán murió en aquel lugar con el sentimiento de sí haber cumplido con su cometido.